DESDE MI DESPENSA
Columna
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Trufa negra asada

Hay quienes dicen hacer trufa negra con manzana verde. Y de hecho la hacen. Lo siento, no lo veo y no lo quiero. Tal vez me estoy haciendo mayor y veo más exitosas y agradecidas las mezclas de siempre con el hongo, como comenta el señor Argilés en las líneas anteriores. Asumo que hay gentes con talento, y otras que no, en la profesión de cocinero, y el público y la crítica deben diferenciarlos. Estoy cansado de ver críticas a la cocina contemporánea poniendo ejemplos que pretenden ridiculizar al cocinero con ejemplos imposibles. Camarones con chocolate..., o trufas con manzana. El tiempo podrá en su sitio a cada uno, y no encontrará colegas que lo defiendan de las iras del respetable. Comamos la trufa negra asada, o la blanca cruda y laminada como se nos aconseja más arriba.

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Un perfume irrepetible

Trufa negra asada es la que yo selecciono para comer. Cuando la encuentre ásela, lamínela lo más fina que pueda y colóquela en una rebanada de pan artesanal, cortado lo más fino posible. Tuéstelo, y coloque en caliente una fina lámina de mantequilla cruda, sobre esta las láminas de trufa y sobre estas alguna escama de sal, una vuelta de pimienta negra muy finamente molida, y adelante.

quiquedacosta@quiquedacosta.es

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