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El Supremo tumba por un defecto en la tramitación un PAI en Valencia

El alto tribunal critica la manera en que el Ayuntamiento adjudicó el proyecto

El plan para el desarrollo urbanístico de una zona del barrio de Torrefiel en Valencia vuelve a la casilla de salida. En una sentencia del pasado 3 de junio, el Tribunal Supremo explica que el Ayuntamiento, presidido por la popular Rita Barberá, tramitó mal la adjudicación del proyecto, que suponía la construcción de cientos de viviendas. El Supremo argumenta que el Gobierno local no razonó adecuadamente por qué la oferta de una empresa resultaba mejor que la de la otra que se presentaba. Ahora, con las obras a mitad y algunos edificios ya construidos, el proceso vuelve a empezar.

El 31 de enero de 2003, el pleno del Consistorio aprobó una modificación en el uso del suelo del plan de Torrefiel. En teoría, ese terreno debía acoger edificios industriales, pero el Consistorio prefirió la opción de construir viviendas. Así, a propuesta de la mercantil Expocasa, el Ayuntamiento aceptaba convertir una futura zona industrial en un nuevo barrio con sus casas de protección oficial, su colegio y sus zonas verdes. Pero erró en el proceso.

Para cambiar el uso del suelo, la ley exige que la Administración razone debidamente los motivos. El Ayuntamiento argumentó que la oferta de Expocasa resultaba "más acorde con el entorno y de menor impacto ambiental" que la presentada por Hogarval, la otra empresa que pretendía desarrollar el suelo de Torrefiel. Hogarval recurrió ante el Tribunal Superior de Justicia Valenciano y luego ante el Supremo. El alto tribunal, que le ha dado la razón, refuta al Ayuntamiento y critica que "la motivación no se puede basar sobre intuiciones o perspicacias sino sobre certezas". El Gobierno local, añade la sentencia, "no explica por qué el cambio de uso proporciona una mejora ambiental ni manifiesta la trascendencia y relevancia que tiene para realizar la elección de dicha alternativa técnica".

El arquitecto de Expocasa en la época era Alejandro Escribano, redactor del planeamiento urbanístico de Valencia. El planeamiento fija las reglas para desarrollar zonas de la ciudad. La esposa de Escribano administraba la firma Expocasa.

Una tradición de planes anulados

El Ayuntamiento de Valencia ha visto en los últimos años cómo los tribunales han anulado varios planes urbanísticos en la ciudad. Además del de Torrefiel, que el Supremo tumbó el pasado junio, el Gobierno local ha sufrido varapalos jurídicos en los barrios de Orriols, Patraix y la Font de Sant Lluís. En los tres casos, los tribunales critican una interpretación interesada de la Ley Reguladora de la Actividad Urbanística, aprobada por la Generalitat en 1994. La forma de actuar era la siguiente: el Ayuntamiento plantea un proyecto, varias empresas se presentan, una de ellas introduce una mejora sin avisar a las demás y el Ayuntamiento, que tampoco avisa, da por bueno el proceso y adjudica el proyecto. En Orriols ocurrió así. Una empresa presentó su oferta, igual que tantas otras, luego la mejoró y el Consistorio, que debería haber avisado a las demás y ampliarles el plazo de presentación, aceptó a la primera. Otra firma denunció, ganó el caso y obligó al Gobierno local a iniciar de nuevo los trámites para adjudicar el desarrollo de la zona. El arquitecto de la empresa que se hizo con el proyecto en ambas ocasiones, por cierto, era Alejandro Escribano, redactor del planeamiento urbanístico de Valencia. En Patraix, la situación es parecida y ahora el asunto está en el Tribunal Supremo. En la Font de Sant Lluís, otras tres actuaciones siguen el mismo camino y todo porque el Ayuntamiento no actuó de acuerdo con la ley.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de agosto de 2011

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