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Reportaje:fotografía

Imágenes como origen de discordia

Las protestas obligan a Blanca Portillo a retirar una polémica fotografía

"El infierno son los otros", concluyó hace varias décadas el filósofo Jean Paul Sartre. Ahora también hay un infierno marcado por los "otros". El que ha vivido la exposición Camerinos, de Sergio Parra y su obra Infierno. Y el que han vivido las directoras del Festival de Teatro de Mérida, la actriz Blanca Portillo y la productora Chusa Martín, que tras verse obligadas a retirar una fotografía que formaba parte de esta muestra, han tomado la decisión de abandonar el Festival de Mérida, donde permanecerán hasta el último día (28 de agosto) para no perjudicar ni a los artistas ni a sus espectáculos.

La foto primero estuvo expuesta en el Teatro Romano y el patronato de la Ciudad Monumental pidió a la dirección del festival que se retirara porque llegaron quejas de algunos profesores que visitaban el monumento con alumnos. La foto cambió de ubicación y fue al más íntimo y cerrado Templo de Diana, de donde también ha sido desalojada. La muestra se puede ver en diferentes espacios de la ciudad durante el festival. Una propuesta que, por cierto, goza de la más alta valoración por el 95% de los encuestados por parte de la muestra.

La actriz abandona la dirección del Festival de Mérida la última jornada

Tras la recepción de cientos de correos electrónicos, firmados por diferentes ciudadanos, pero curiosamente con el mismo texto, la dirección del festival ha considerado oportuna la retirada de una pieza de la exposición Camerinos que, según dichos correos, "atenta contra los cristianos". Se trata de una imagen del actor Asier Etxeandia realizada minutos antes de salir a escena en una representación de Infierno, versión del esloveno Tomaz Pandur sobre La Divina Comedia de Dante Alighieri.

Se recibieron numerosas quejas también en varios bancos, cajas y organismos públicos de Mérida y Extremadura, todo ellos patronos del Festival de Mérida, a los que se amenazaba con retirar cuentas corrientes y apoyos si no hacían algo para que esa foto desapareciera.

La decisión de Portillo y Martín les ha llevado a una serie de reflexiones: "El arte es siempre y por encima de todo un espacio de libertad cuyo objetivo nunca es ofender sino mostrar y mover a la reflexión". Sergio Parra, autor de la exposición, también hace su propia reflexión: "Debo ser un alma cándida, porque ni por lo más remoto pensé que esa foto pudiera generar polémica o malestar".

Entre los fotografiados que conforman la exposición de Mérida están Amparo Rivelles, Berta Riaza, Alicia Hermida, María Asquerino, Esperanza Roy, Silvia Abascal, Núria Espert, Blanca Portillo, Carlos Hipólito, Vicky Peña, Amparo Rivelles, Maribel Verdú, José Luis Gómez, Luz Casal, Tamara Rojo o Ángel Corella, que, entre otros, son retratados frente al espejo minutos antes de salir a escena. Son en total medio centenar de retratos de grandes artistas, seleccionados entre 60.000, todos ellos en blanco y negro y en gran formato, cuyo objetivo es sacar a las calles la esencia del teatro desde la intimidad del camerino.

Las instantáneas han sido tomadas a lo largo de los últimos 12 años y la exposición es una coproducción del Festival de Mérida, donde permanecerá hasta el 28 de agosto, y el Teatro Español, donde se mostrará en septiembre en la Plaza de Santa Ana y en la fachada del propio teatro. El libro Camerinos, que recoge esta exposición al completo, sale la próxima semana y en él está incluida esta fotografía.

Asier Etxeandía decía anoche perplejo que no podía entender lo que estaba pasando: "Es la foto de un actor en un momento íntimo de trabajo, me estoy maquillando para hacer de Dante, que es arrojado al infierno desnudo y herido, como a Cristo. Tenía como modelo la foto de el Cristo de Velázquez porque me apasiona, por su vulnerabilidad, tan bello.... Como yo estaba desnudo me la puse para que no saliera mi pito, aunque pienso que hubiera sido mejor salir en pelotas; simplemente era un icono tapando otro icono, me refiero a Dante, no a mi pene..., era un momento muy íntimo. Me parece delirante que se quejen los que se van a gastar un dineral con la visita del Papa. No quiero herir los sentimientos de nadie, pero la foto está hecha desde una emocionalidad... ¿qué hay sexualidad?, ¡pues claro!, somos seres sexuados".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de julio de 2011