Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Necrológica:'IN MEMORIAM'

Ramón Sáez-Royuela, el primer biólogo español

Por esperada que fuera, duele en lo más profundo la noticia del fallecimiento de Ramón Sáez-Royuela. Tenía 79 años y en los últimos tiempos sus dolencias no le dejaban salir de casa ni visitar el segundo hogar que fueron para él las oficinas de la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife). Cuando esta se constituyó, en 1954, Ramón era el más joven de los fundadores. Formó parte de la primera de sus juntas directivas y en ellas continuó hasta cerrar el siglo. En general ocupó el cargo de tesorero, salvo un par de años en que fue vocal y otros dos, de 1998 a 2000, en los que fue secretario general. ¡Más de 45 años de trabajo voluntario!

Nacido en Burgos en 1932, en el seno de una familia acomodada, con muchos hermanos aficionados a la caza, una enfermedad infantil le tuvo en cama durante largo tiempo y le condenó a una estatura física inmerecida. Pero quizás también alentó en él la afición al estudio y la lectura. El caso es que en lugar de optar por la escopeta lo hizo por los prismáticos y ya a comienzos de los cincuenta empezó a publicar notas sobre avifauna ibérica. Estudió en la Universidad de Madrid y se licenció en 1957 dentro de la primera promoción de biólogos que hubo en España, solamente nueve en una orla de fin de carrera en la que, tiempos aquellos, figuran más profesores que alumnos. Se dice, de hecho, que fue el primer biólogo español, porque él fue el único de los compañeros que aquel año consiguió terminar todo en junio...

Fue uno de los fundadores de SEO/BirdLife en los cincuenta

Compaginó en lo que pudo su trabajo formal, desarrollado en el Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias (INIA), con su pasión por las aves y la divulgación científica. Además de muchas notas y artículos, de su pluma salieron la Guía de las Anátidas de España (1973), en colaboración con Ramón Coronado y Fernando del Portillo, y la Guía de INCAFO de las Aves de la Península Ibérica y Baleares (1980). Tampoco cabe olvidar su constante apoyo a Francisco Bernis, en cuya cátedra trabajó varios años como ayudante, ni su papel en la puesta en marcha de la sección de Migración de Aves, siendo suyos los primeros informes sobre aves anilladas en España. Pero, sobre todo, cuantos tuvimos la suerte de tratarle y disfrutar de su amistad recordamos ahora su carácter tranquilo, modesto, siempre de buen humor, con un entrañable punto de socarronería, y su permanente disposición para ayudar a los demás, fuera a la hora de corregir pruebas de imprenta o a la de pagar, más rápido que nadie, las consumiciones en el bar. Muchas gracias, Ramón, por tanto como nos diste.

Eduardo de Juana Aranzana es presidente de SEO/BirdLife

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de julio de 2011