Reportaje:

El primer eléctrico apto para viajar

El Opel Ampera circula entre 40 y 80 kilómetros con las baterías y lleva un motor de gasolina para recorridos largos - Tiene cuatro plazas y vale como familiar, pero sale caro: 42.900 euros

Un coche eléctrico que no se para cuando se queda sin baterías e incluso permite viajar. Se llama Opel Ampera, tiene cuatro plazas y puede cumplir como familiar. Llegará a España en enero, pero sale muy caro: desde 42.900 euros o 38.900 si siguen las ayudas a la compra, que en principio finalizan en diciembre de 2011.

El Ampera es el hermano gemelo del Chevrolet Volt, un tipo de coche eléctrico denominado de "autonomía extendida". En realidad es un híbrido, pero diferente a lo habitual. Así, combina un motor eléctrico de 150 CV que se alimenta con unas baterías de ion litio de 16 kwh y puede recorrer de 40 a 80 kilómetros sin contaminar. Y añade el motor 1.4 de gasolina (86 CV) del Corsa, que marca su originalidad: arranca cuando agota las baterías, pero en lugar de mover el coche, alimenta un segundo motor eléctrico que hace de generador y proporciona electricidad para dar corriente al motor eléctrico principal y seguir el viaje. Entre la energía de las baterías y la del motor de gasolina, se evita el riesgo de quedarse tirado, el inconveniente de otros eléctricos, y su depósito de 35 litros permite recorre unos 500 kilómetros sin repostar (véase recuadro). Y todo con unas prestaciones llamativas: acelera de 0 a 100 km/h en 9 segundos (9,3 en un Golf 2.0 TDi de 140 CV).

Por lo demás, el Ampera es una berlina convencional de 4,49 metros con cuatro puertas, cuatro plazas y un maletero aceptable de 315 litros (340 en un Golf). Los dos asientos traseros son individuales, porque las baterías van alojadas en un módulo con forma de T que recorre el centro del coche, desde debajo de la palanca de cambios hasta las banquetas traseras y divide el habitáculo en dos. Y aunque no destaca por su amplitud, ofrece espacio suficiente para cuatro adultos.

El diseño es más original. Por fuera tiene estilo deportivo, con un frontal en cuña y los faros en forma de bumerán que resaltan su carácter. El lateral incluye la toma de corriente y una llamativa banda negra en la base de las ventanillas. Y la zaga, recortada, culmina una silueta inspirada en los cupés de aerodinámica eficiente (CX: 0,27). El interior recuerda al Insignia, pero añade una instrumentación y una consola con una pantalla táctil vanguardista que integra el navegador y muestra cómo funciona la mecánica.

El Ampera se venderá en España muy bien equipado: seis airbags, ABS, control de estabilidad, climatizador, pantalla táctil con navegador, asientos de cuero calefactados, dos años de garantía y ocho años o 160.000 kilómetros para las baterías. Aun así, el precio, 42.900 euros, es exagerado y contrasta con los 40.280 dólares (28.500 euros) que cuesta su gemelo, el Chevrolet Volt, en EE UU.

El Ampera es un coche eléctrico, pero tiene una imagen deportiva que refleja sus buenas prestaciones.
El Ampera es un coche eléctrico, pero tiene una imagen deportiva que refleja sus buenas prestaciones.

De cero hasta ocho litros de consumo

El Ampera permite recorrer de 40 a 80 kilómetros con las baterías y seguir después con la electricidad que aporta su motor de gasolina. Así, hasta que agota las baterías no gasta nada. En la prueba realizada en La Haya -zonas urbanas y carreteras y autopistas planas- a ritmos de 100 a 120 km/h, la carga duró 60 kilómetros, una autonomía suficiente para los recorridos medios diarios del 80% de los conductores europeos, según estudios recientes. Y esto implica que los compradores apenas visitarán la gasolinera en viajes de fin de semana y vacaciones. Pero en un trayecto posterior a ritmos similares con las baterías descargadas y el motor de gasolina en marcha, subió a 7,6 litros. Así, la autonomía total es de unos 500 kilómetros y el consumo oficial, 1,6 litros (40 g/km de CO2), es en realidad el de los 100 primeros kilómetros.

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