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Menús manchegos para el palacio de Cibeles

El restaurante con terraza del nuevo Ayuntamiento abre en septiembre

Con una superficie de 179 m2, tendrá terraza y abrirá en septiembre.
Con una superficie de 179 m2, tendrá terraza y abrirá en septiembre. EL PAÍS

Las palabras clave eran "prestigio" y "calidad". El Ayuntamiento de Madrid buscaba, para el restaurante con terraza del Palacio de Cibeles, un buen cocinero que además fuese un chef mediático, con reconocimiento internacional. El concurso valoraba contar con un premio nacional de gastronomía, alguna estrella Michelín o algún sol de la Guía Repsol. Y en parte lo ha conseguido. El hostelero Adolfo Muñoz, propietario de varios restaurantes en Toledo, se encargará de la restauración de Cibeles. La oferta con la que se presentó al concurso aún se está estudiando, pero no tiene competencia. Otro licitador fue rechazado porque no cumplía las condiciones.

Adolfo gestionará mediante una concesión de cinco años la cafetería de Cibeles, en la segunda planta del edificio, y el restaurante, en la sexta, que cuenta con una terraza de más de 400 metros cuadrados y vistas a la Cibeles, Alcalá, la Gran Vía y Recoletos.

Ambos espacios abrirán todos los días del año y no venderán tabaco

El canon anual mínimo que exige el Ayuntamiento es de 347.000 euros. Tanto la cafetería como el restaurante abrirán el 15 de septiembre, según las previsiones municipales. El Consistorio les exigirá "rapidez y eficacia", según los pliegos de condiciones del concurso, teniendo en cuenta la "previsible gran afluencia de público" que tendrán.

Adolfo Muñoz empezó en el negocio de la restauración con una cafetería en los años setenta y hoy el Grupo Adolfo gestiona los restaurantes Adolfo y La Perdiz en el centro de Toledo, una tienda con degustación de productos delicatessen, los Viñedos Cigarral Santa María (restaurante y bodega donde elabora el vino Pago del Ama), el restaurante Belvís, en un hotel de cinco estrellas, y la Escuela de Hostelería de Toledo. Es premio nacional de Gastronomía al mejor profesional de la restauración española en 1997 y su restaurante Adolfo tiene dos soles de la Guía Repsol.

La cafetería del Palacio de Cibeles, o bar -puede abrir hasta las dos de la madrugada- , de la segunda planta tiene capacidad para 50 personas, más otras 11 en la barra. Estará al lado de los mostradores de atención al público y de una zona de descanso con sillones y conexión wifi y se accederá directamente desde el espacio multicultural del edificio. El Ayuntamiento vigilará que los precios no se disparen: debe tener "una buena relación calidad-precio", aseguran los pliegos de condiciones. En el concurso se ha valorado que ofrezca alimentos preparados (sándwiches o ensaladas) y que tenga menú diario.

La advertencia sobre el precio no aparece de forma tan clara en el caso del restaurante, que tiene una sala interior con aforo para 92 personas y una terraza para otras 120. "Se busca una propuesta imaginativa, ejemplar y contemporánea, para poder convertirse en una referencia de la ciudad", dicen los pliegos. Cuando abra el restaurante los visitantes podrán contar, además del situado en la octava planta, con otro mirador, ya que el concesionario está obligado a permitir el acceso a la terraza para contemplar las vistas aunque no se consuma nada.

Tanto el bar como el restaurante estarán abiertos siempre. El Ayuntamiento les prohíbe cerrar "ningún día del año". Tampoco contarán con ingresos extra como la venta de tabaco o la explotación de máquinas expendedoras o recreativas. Ambas cosas quedan prohibidas. El Ayuntamiento quiere que los dos puntos de restauración participen en las actividades culturales del Palacio de Cibeles "con iniciativas de corte audaz y experimental en el campo de la gastronomía". Entre otras cosas, organizarán presentaciones de libros, catas y jornadas gastronómicas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de julio de 2011