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Vecinos de Lavapiés se enfrentan otra vez a la policía

Unos 200 vecinos del céntrico barrio de Lavapiés se concentraron ayer en una protesta improvisada contra la policía. El conflicto comenzó a última hora de la tarde, cuando agentes de la Policía Municipal detuvieron a un individuo en la calle Olivar, al que venían siguiendo desde hacía dos días.

Los agentes fueron rodeados por los vecinos, que, cada vez en un número mayor, les increparon para que se fueran. Ante la protesta, los agentes llamaron a las Unidades Centrales de Seguridad -una suerte de antidisturbios de la Policía Municipal-, a los que los vecinos gritaron frases como "fuera del barrio" y "Lavapiés no quiere redadas". Algunos lanzaron objetos contra la policía, lo que provocó algunos daños en los coches (al menos ocho vehículos había desplegados por la plaza de Lavapiés). Los agentes amagaron con cargar en dos ocasiones.

Finalmente, los coches se retiraron entre aplausos de los concentrados. Se llevaron al hombre detenido a la comisaría, acusado de un delito contra la salud pública por la venta de droga al por menor.

Este es el segundo enfrentamiento entre la policía y los vecinos de Lavapiés en una semana. El pasado 5 de julio, centenares de personas también se manifestaron contra la detención de otro ciudadano, Aboulay Seyk, un vendedor ambulante de nacionalidad senegalesa que, según los empleados de Metro, se había colado en el suburbano. Los vecinos del barrio aseguran, sin embargo, que las redadas contra inmigrantes sin papeles y motivadas por el aspecto físico son habituales en la zona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de julio de 2011