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El hombre del altercado de Lavapiés está en situación irregular

El senegalés que intentó colarse la tarde del martes en el metro de Lavapiés está en situación irregular en España. Así al menos lo informaron fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid. Tras ser avisados de que intentaba viajar sin billete, los agentes pidieron la documentación al viajero y, al comprobar que no la llevaba consigo, le trasladaron a la comisaría de Centro para identificarle y pasar todos los datos a Metro. Así la empresa puede tramitar la correspondiente sanción.

Los incidentes ocurrieron alrededor de las ocho de la tarde en la estación de Lavapiés. Unos revisores le pidieron el billete y el hombre, según la versión de un empleado, se puso violento. Los empleados de Metro avisaron a la policía. Cuando acudieron los agentes en un coche patrulla, se toparon con un numeroso grupo de vecinos de Lavapiés y de indignados del 15-M, que estaban celebrando una asamblea en la plaza. Estos trataron de impedir que se llevaran al senegalés a comisaría. Zarandearon el vehículo policial y los agentes, al ver esa situación, pidieron refuerzos por la emisora. Al lugar acudieron más patrulleros y una furgoneta de las Unidades de Intervención Policial (UIP, más conocidos por antidisturbios).

Tras ser identificado en la comisaría, el senegalés quedó en libertad, pendiente de ser citado para iniciarle el expediente de expulsión del país, según fuentes policiales.

Discrepancias en el PP

La actuación de los agentes fue considerada de diversa forma dentro de las filas del PP. El secretario regional en Madrid, Francisco Granados, responsabilizó al Ministerio del Interior de lo ocurrido en Lavapiés, y aseguró que se podría tratar de un "ensayo" o un "experimento" para cuando Mariano Rajoy "sea presidente del Gobierno". "Las calles están en manos de personas que están incumpliendo la ley y que se manifiestan sin el permiso conveniente. Al Gobierno se le ha ido la calle de las manos", criticó Granados. "Cuando se deja la calle en manos de unos pocos ocurre el desmadre generalizado, y ya empiezo a dudar si no es de manera premeditada, si no será un ensayo o un entrenamiento para lo que pretenden hacer el día que Mariano Rajoy sea presidente", añadió.

Su sucesora en la Consejería de Presidencia y Justicia, Regina Plañiol, discrepó de Granados al mantener que la actuación de la policía en Lavapiés fue "sensata".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de julio de 2011