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La Junta cuestiona el oleoducto de Balboa por el peligro para Doñana

Medio Ambiente cree que el proyecto no sopesa bien el riesgo de vertidosMedio Ambiente critica la metodología empleada por Balboa

"En ningún caso puede afectar al medio ambiente en Doñana y en otros espacios protegidos". Juan José Díaz Trillo, consejero de Medio Ambiente, expuso ayer la postura del Gobierno regional sobre el oleoducto que la refinería Balboa pretende construir para llevar el crudo desde el puerto de Huelva a una planta ubicada en la provincia de Badajoz. La consejería detalló ayer en el Consejo de Participación de Doñana el punto en el que se encuentra la Declaración de Impacto Ambiental de este proyecto, que tiene que ser aprobada o rechazada por el Gobierno central tras cinco años de tramitación.

Sin embargo, la Junta ha presentado serios reparos al proyecto. En un escrito remitido en abril al Ministerio de Medio Ambiente, la Junta cuestiona que se hayan sopesado bien los impactos que futuros vertidos pueden tener sobre los espacios protegidos y, en especial, sobre Doñana. "Es incompleta, incorrecta y poco realista la valoración que se hace sobre los riesgos de la zona y sobre los efectos que un vertido ocasionaría sobre este singular espacio tanto a nivel ecológico como a nivel económico", concluye el informe elaborado por la dirección general de Espacios Naturales y Participación de Andalucía, que la consejería también envió al ministerio el pasado 6 de abril.

Los problemas no se han detectado tanto en el propio trazado del oleoducto como en la zona en la que los buques descargarían el crudo, en aguas onubenses. Precisamente ayer el Consejo de Participación de Doñana aprobó el plan de autoprotección para hacer frente a posibles accidentes relacionados con el vertido de hidrocarburos.

El plan, que se integra en el programa de emergencias de Andalucía, pretende blindar este espacio protegido contra eventuales vertidos. Este tipo de escapes son una prioridad ahora para las autoridades ambientales.

El pasado mes de febrero el Ministerio de Medio Ambiente informó negativamente de la Declaración de Impacto Ambiental de la ampliación del puerto de Tarifa (Cádiz). El ministerio rechazó el proyecto por su posible impacto en el parque del Estrecho y, en concreto, señaló "el incremento del riesgo de afecciones a las aves marinas por posibles accidentes y vertido de contaminantes".En su escrito sobre el proyecto de Balboa, la Junta afirma que hay "aspectos que podrían dificultar la tramitación de las instalaciones". La consejería recuerda al Gobierno central que se debe cumplir con "las prescripciones establecidas en los planes de ordenación del territorio", como el de Doñana. Y se señala que la Consejería de Medio Ambiente debe emitir un "informe de afección a la Red Natura 2000", de la que forma parte Doñana.

Un informe negativo "condicionaría el pronunciamiento del órgano ambiental, siendo necesario desarrollar el procedimiento previsto de notificación a la Unión Europea y la articulación de medidas compensatorias". Tras analizar el proyecto de Balboa, estas son las principales "deficiencias" encontradas por la Junta:

- Riesgos en Doñana durante la recepción del crudo. La consejería sostiene que, antes de que se pusiera en marcha el proyecto, tendría que estar aprobado el futuro Plan Interior de Contingencias por Contaminación Accidental de la Ría de Huelva e "implantadas las medidas de prevención". Respecto al estudio realizado por Balboa sobre las consecuencias de posibles vertidos, la Junta señala que el proceso metodológico "está basado en un único experimento en el Golfo de Vizcaya y la costa gallega". Medio Ambiente reclama que se tenga en cuenta "la influencia local de vientos y corrientes". Además, la trayectoria de las simulaciones parece no coincidir con "los derrames reales de crudo que se han producido en los últimos años" en la zona. Tampoco se tiene en cuenta "la probabilidad de derrames desde los diferentes barcos por accidente o limpieza de tanques". No se contemplan posibles afecciones en "el pantalán de la refinería Balboa, en el canal del Padre Santo y en las marismas del Odiel".

Según Medio Ambiente, "el promotor no aporta los datos de escapes sufridos en la última década, ni los volúmenes de estos". Tampoco el tiempo que se dedicó a su limpieza. La Junta remarca que "con un aumento en 60 barcos al año, como se indica en el estudio presentado, aumenta probablemente esta estadística".

No se aportan datos sobre el daño que provocaron en "la fauna, la geología o el paisaje" los vertidos de los últimos años. "Tampoco se habla de la tasa de reversibilidad de dichos impactos". Respecto a las zonas más vulnerables, "no se han incluido los estuarios y las marismas".

La Junta también señala que, cuando se ofrece información sobre los espacios protegidos existentes, se incorpora "un listado de especies de fauna (vertebrados) que no siempre son las más significativas, ni las más susceptibles de sufrir daños por un futuro escape de fuel". Además, "no se hace mención a las especies de flora presentes". Tampoco, "a las especies de invertebrados existentes en el área de estudio, salvo en el estudio económico sobre la pesca (especies pescables)".

Medio Ambiente lamenta que no se tengan en cuenta "las pérdidas económicas derivadas de una catástrofe ambiental asociada a la pesca, al turismo o a la agricultura". Y recuerda que la desembocadura del Guadalquivir y Doñana son zonas vitales para la pesca. La Junta también critica al sistema ideado para el despliegue de barreras de contención como protección ante vertidos.

- Incremento de accidentes por el tráfico de petroleros. Según Medio Ambiente, en la información empleada por Balboa "no se aportan datos referentes a la frecuencia de tránsito de los buques". Además, para el estudio de riesgos, Balboa señala que 899 barcos atracaron en el puerto de Huelva, cuando la autoridad afirma que fueron cerca de 2.000 en 2009. "La frecuencia de un accidente marítimo está vinculada al número de candidatos a sufrir un accidente", señala Medio Ambiente. La Junta incide en que "no se aportan los datos de la entrada y salida de barcos diarios del puerto, ni la llegada y partida de petroleros a la monoboya", ubicada a ocho kilómetros y donde descargarían el crudo.

Por último, Medio Ambiente señala que no se "aporta un valor para la probabilidad total de accidente": "Se analizan las posibilidades de accidente (diferentes tipos de colisiones, frontal, trasera...) y las probabilidades de varada por separado. Deberían haberse analizado conjuntamente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de julio de 2011