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Endesa planea verter al río Eume lodos acumulados durante 50 años

"Las pruebas de desagüe tendrán efectos negativos entre moderados y severos"

Endesa planea verter al río Eume toneladas de lodos contaminados que se acumulan en el fondo del embalse de A Capela desde 1960. Es parte del "proyecto ambiental" que la compañía eléctrica le ha remitido a la Xunta con el pretexto de "modernizar el desagüe de fondo de la presa". La empresa, que mantiene seco un tramo de 3,4 kilómetros del río desde hace cinco décadas, está obligada por ley a restituir su caudal ecológico y reabrir los dos desaguaderos del pantano. En el último medio siglo, no lo ha hecho nunca. Ni por iniciativa propia ni después de que la Fiscalía del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) hubiera señalado directamente a Endesa Generación, SA como presunta responsable de varios delitos contra el medio ambiente y los recursos naturales en un espacio protegido como el parque natural de As Fragas do Eume.

La empresa será juzgada por desecar 3,4 kilómetros de cauce del Eume

El fiscal de delitos ambientales, Álvaro García Ortiz, denunció en abril del 2010 a la eléctrica por captación abusiva de aguas, lo que forzó a la empresa a tratar de enmendarse.La compañía ha redactado un proyecto de 86 páginas para intentar corregir cinco décadas de impunidad, turbinando agua de espaldas a la normativa autonómica, estatal y europea que protege los ríos. El "documento ambiental" de Endesa, redactado por la consultora hidráulica madrileña HCC y fechado a mediados de mayo, propone retirar con una grúa una pequeña parte de los fangos -unos 1.350 metros cúbicos- que se acumulan sobre las alcantarillas de acero del pantano para depositarlos 50 metros más arriba, sobre una planicie en el fondo del mismo embalse. La eléctrica se sirvió de un equipo de buzos para sumergirse en la presa de A Capela y trazar un diagnóstico del fondo con el objetivo de "demoler y sustituir" una cámara de válvulas sellada desde 1960 por "un by-pass en cada conducto del fondo".

Despejadas las compuertas y desatascados los desagües, tendría dos canales abiertos para soltar el caudal estancado en el fondo en potentes ráfagas de 2,8 a 51,6 metros cúbicos por segundo. Esta propuesta de Endesa para solucionar de un plumazo sus dos problemas legales en el Eume -restituir el caudal y reabrir los desagües- a base de liberar toneladas de fangos apilados a lo largo de 51 años ha sublevado a los ecologistas.

Desde Ríos con Vida-AEMS acusan a la eléctrica de querer convertir el río en un "auténtico vertedero de lodos contaminados" e instan a Augas de Galicia a rechazar un proyecto que está en fase de alegaciones y forzar a Endesa a restituir el caudal ecológico, el 10% de la media anual del río (1.160 metros cúbicos por segundo) en el tramo seco.

"Endesa está obligada a suministrar agua al río de forma continua y al mantenimiento de los desagües, pero jamás lo ha cumplido", destaca Mark Adkinson, responsable de AEMS en Galicia.El proyecto de Endesa se planteó en primer lugar la opción de retirar y trasladar los lodos hasta un vertedero autorizado, pero la descartó porque sería más largo y costoso. En su lugar, proponen depositarlo en cuatro balsas de decantación en la ribera y ventilar el proyecto en 11 meses.

El documento de la eléctrica ya advierte de las posibles consecuencias medioambientales de su propuesta. "Las pruebas de desagüe provocarán efectos negativos entre moderados y severos sobre el agua, el paisaje, los usos recreativos y la pesca fluvial", alertan los técnicos, que hablan de daños "irreversibles" para los peces y nutrientes del río.

En enero de 2010, el jefe de obra civil de Endesa declaró a los agentes del Seprona que en el fondo del embalse existía "un gran depósito de lodos", pero indicó que los desagües no se abrían porque podría ocasionar "algún daño al medio ambiente". Así lo reflejó el fiscal cuatro meses después en su denuncia contra la empresa eléctrica.

Contradiciendo a sus directivos y pese a las advertencias de los técnicos, Endesa se ha decantado por dragar y reubicar los lodos dentro de su propio embalse y verter al río el agua sucia estancada en el fondo. Es la opción más económica y también la que parece más perniciosa para el medio. La compañía se enfrenta por primera vez a un proceso penal por haber desecado un tramo de 3,4 kilómetros del río durante medio siglo para turbinar más agua en una de las dos minicentrales que explota en su cauce.

Desde 1960, entre la presa de A Capela y la central hidroeléctrica del Eume solo fluye una corta vía de agua entre rocas y musgo. El caudal del río baja entubado hasta las turbinas de la planta hidráulica a costa de secar el cauce natural.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de junio de 2011