El bloqueo del rescate griego daña la deuda de los países periféricos

La rentabilidad exigida al bono español alcanza el máximo en una década - El partido de Papandreu se rebela contra los recortes

Los retrasos en el rescate a Grecia por la disputa entre Berlín y el BCE originaron ayer nuevos seísmos en las crisis de deuda de los países periféricos, y especialmente en España. Bruselas anunció más demoras en la resolución del problema griego, lo que incrementó las dosis de incertidumbre que alimentan un contagio que golpeó otra vez a España. La subasta del Tesoro de 2.800 millones no salió mal por la mañana, pero la tensión subió después: el bono a 10 años rompió unas marcas desconocidas desde 2000 y la prima de riesgo se acerca de nuevo a máximos históricos. Algo parecido sucedió en Italia. En Atenas, la indecisión de la UE y el rechazo a más recortes han desembocado en una rebelión en el PASOK, el partido del primer ministro, Yorgos Papandreu.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0017, 17 de junio de 2011.