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La crisis del euro

Jornada negra para la banca portuguesa

La crisis griega se siente en Portugal. Las acciones del Banco Comercial Portugués (BCP), primer banco privado del país, participado en un 4,75% por el Banco Sabadell y que detenta la propiedad de una entidad de crédito en Grecia, nunca tuvieron un valor tan bajo. Ayer cayeron un 6,14%, hasta los 0,413 euros, mínimo histórico en un día negro de la Bolsa de Lisboa.

El principal índice portugués PSI20 perdió el 1,99%, presionado por los malos resultados de la banca y grandes empresas como Portugal Telecom (PT), EDP y Galp. El batacazo afectó de lleno al Banco Portugués de Inversión (BPI), cuyas acciones cayeron al nivel más bajo en 15 años, 0,94 euros (-4%). El Banco Espirito Santo (BES) perdió 3,15% y el Banif, 1,79%.

Los analistas subrayan que los bancos portugueses viven bajo intensa presión, debido a su alto nivel de exposición a la deuda griega (solo el BCP tiene 800 millones de euros).

El mismo día, el Estado portugués tuvo que amortizar 6.777 millones de euros en títulos de deuda que vencían ayer. El mayor pago de aquí a fin de año se hizo con fondos del rescate financiero de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que ascenderá en total a 78.000 millones de euros. El Tesoro realizó, por otra parte, una subasta de 1.000 millones de bonos a tres y seis meses, con tipos de interés ligeramente inferiores a emisiones anteriores. Concretamente, colocó 612 millones de euros a tres meses al 4,863%, y 388 millones a seis meses al 4,954%.

En pleno vendaval en los mercados y con un durísimo programa de austeridad sobre la mesa, el presidente portugués, Aníbal Cavaco Silva, designó al conservador Pedro Passos Coelho nuevo primer ministro y le encargó la formación de Gobierno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de junio de 2011