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El 15-M se propone impedir el pleno del Parlamento catalán sobre los recortes

La policía cierra el parque de la Cámara ante el acoso de miles de indignados

"Está cerrado, os tenéis que ir". La noticia llegó de un agente de la Guardia Urbana a Emilian Edergren, de 22 años, y su grupo de amigos con los que estaba tocando la guitarra en el parque de la Ciutadella, lugar en el que está enclavado el Parlamento catalán. "¿Por qué?", inquirieron. "Motivos de seguridad", dijo el policía. "¡Pero qué seguridad!", replicaron los jóvenes, molestos. "Eso se lo preguntáis a alguien con más rayas que yo en el uniforme", les cortó, seco, el policía, en referencia a otra persona de más rango.

El parque de la Ciutadella cerró ayer casi cinco horas antes de lo previsto. A las cinco y media de la tarde ya no quedaba un alma dentro. Mossos d'Esquadra y Guardia Urbana acordonaron la zona para impedir una acampada de los indignados, que habían llamado a la población a tomar el lugar con el objetivo de impedir hoy el pleno que tiene que debatir y aprobar los Presupuestos de la Generalitat en protesta por los recortes en las partidas sociales. Unas 5.000 personas secundaron la llamada y se concentraron en las inmediaciones del parque.

Interior clausura la Ciutadella alegando "motivos de seguridad"

El recinto estaba sellado, con la policía dentro y los acampados fuera

Nagociación infructuosa entre representantes del 15-M y los mossos

La noche ayer se dibujaba pacífica. Hoy es cuando pueden vivirse los mayores momentos de tensión en la Ciutadella. El objetivo de los indignados es que los diputados no puedan entrar en el Parlamento para que no puedan votar los Presupuestos que se debaten en la Cámara. Interior recordó a los concentrados que incurrirían en un delito si no dejasen entrar a los diputados, pero los indignados consideran que no siempre todo lo justo es legal y añaden que su protesta es "no violenta, pacífica y masiva".

El Departamento de Interior esgrimió "motivos de seguridad" para cerrar el parque, aunque el argumento no contentó a muchas de las personas que habitualmente utilizan los jardines. Como Jim Mclaughin, de 38 años, y su mujer, Rebeca Lundin, de 35, que justo se acababan de sentar con su bebé y un amigo a pasar la tarde. "Es absurdo, estamos en un sitio público, y además no dicen por qué", lamentaron.

El objetivo de Interior, con la bendición del Ayuntamiento, se vio cumplido: a media tarde el parque estaba cerrado a cal y canto, con los agentes dentro y los acampados fuera. Hoy la Ciutadella tampoco abrirá, según Interior. Y mañana, dependerá de cómo se desarrolle hoy la jornada.

Los indignados fueron llegando poco a poco. Si a las cinco de la tarde eran unas decenas, a las diez de la noche se contaban unos 5.000; a las doce eran 2.000 los concentrados. "Dormiremos aquí", aseguraba Jessica García, de 23 años, muy enfadada ante las verjas cerradas. "Es muy injusto que no nos dejen entrar, además de una vergüenza. Nadie nos ha explicado por qué", se quejaba. Los indignados tenían previsto quedarse toda la noche en el paseo de Picasso, junto al parque.

"Que ellos se hayan encerrado dentro y nosotros estemos fuera resulta ridículo", lamentaba una mujer, de 30 años. Estaba durmiendo en el parque cuando se acercaron unos agentes de la Guardia Urbana y le pidieron que se marchase por seguridad. "¡Es un sitio público!", aducía. La imagen de un parque repleto de agentes de los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana fue objeto de burla entre los indignados. E incluso de recuerdo de otra época, de cuando la Ciutadella era un fortín de los Borbones desde donde se reprimía a los ciudadanos.

Interior trató ayer de negociar con los indignados y convencerles de que abandonasen los accesos al Parlamento. Dos representantes de 15-M acudieron a una reunión. Y dejaron debida cuenta de ello. Pasadas las diez de la noche, colgaron en la red el audio del encuentro con el subjefe de la región policial de Barcelona, el intendente Antoni Verger.

En la grabación, de poco más de seis minutos, se oye al mando policial en un intento de negociación. "Tenemos la obligación de intentarlo, de hablar con vosotros y mantener una interlocución", dice y los jóvenes aseguran que no representan a nadie. Les ofrece que acampen en los cercanos paseos de Picasso o Lluís Companys, pero les recuerda que hoy su obligación es que la sesión del Parlamento "se pueda llevar a cabo" y que el objetivo es hacerlo de forma "no contundente". "Todo lo que se pueda hablar antes, durante la convocatoria y la concentración, mucho mejor", añade el jefe policial.

"No podemos llegar a este acuerdo porque no somos nadie, hay un problema de representación", responde un miembro del movimiento, que avanza también que dormirán fuera, aunque no dice dónde. Fuentes policiales aseguran que el audio es real, pero que falta una parte final en la que los jóvenes piden el número de teléfono al intendente; este acepta, pero a cambio les solicita los suyos, lo que rechazan.

La acción de los acampados, algunos de los cuales siguen en la plaza de Catalunya, afectó al tráfico. Y hoy también perturbará a los alumnos de las escuelas que hay cerca e incluso dentro del propio parque. Los padres han recibido una circular en la que les recomiendan evitar la zona de la protesta y advierte que las nueve de la mañana, hora en la que dejan a sus hijos en el colegio, será el momento crítico. A esa hora comienza el debate de las cuentas de la Generalitat para 2012.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de junio de 2011