Telefónica suspende la colocación de su filial Atento por la baja demanda

El fracaso de la oferta pública de venta complica la salida a Bolsa de las cajas

Sería solo una mala noticia si solo fuera una mala noticia para Telefónica. Pero el fracaso de la salida a Bolsa de Atento, la filial de atención telefónica de la operadora, marca un difícil precedente para el saneamiento de todo el sistema financiero español, que ha fiado la reestructuración de las cajas de ahorro a la colocación a inversores de una parte importante de su capital.

Telefónica decidió ayer suspender la oferta pública de venta (OPV) del 51% del capital de su filial Atento ante la escasa demanda recibida. Ni la rebaja del precio mínimo un 10%, hasta los 17,25 euros por acción, ni el aplazamiento en un día del plazo para recibir órdenes logró convencer a los inversores institucionales, que tan solo cubrieron el 97% de la oferta, cuando en las operaciones con éxito lo normal es que se cubra varias veces.

El Santander no pudo colocar íntegra su última emisión de cédulas

Atento es una empresa con un negocio muy dependiente de su matriz. Aunque tiene en Brasil y no en España su principal mercado, los inversores han percibido la operación dentro de un contexto nacional con el riesgo país disparado y dudas sobre las cuentas públicas.

Otro precedente negativo para las cajas es lo que le ha ocurrido al Banco Santander, que solo ha sido capaz de colocar la mitad de su emisión de cédulas territoriales (respaldada por deuda de gobiernos locales y regionales) de 1.000 millones, lo que ha obligado a la entidad y a los tres bancos colocadores a asumir los restantes 500 millones, según destacaba en su portada The Wall Street Journal. Ambas operaciones frustradas muestran el poco apetito inversor por activos españoles y complican la salida a Bolsa de cajas como Banca Cívica o Bankia, que pretenden obtener en torno a 900 y 4.000 millones de euros, respectivamente, con la colocación de parte de su capital. Y también sirve de test negativo para otras operaciones a más largo plazo como la privatización de Loterías del Estado.

Para Telefónica, el abortamiento de la OPV de Atento, la compañía presidida por el ex secretario de las Juventudes Socialistas Javier de Paz, supone renunciar a unos ingresos brutos de 580 millones de euros y unas plusvalías contables antes de impuestos de unos 600 millones. Con el último precio de 17,25 euros, el 100% del capital se valoraba en 1.035 millones de euros, lejos de la banda de 1.155 a 1.500 millones que se planteó inicialmente (con 19,25 a 25 euros por título).

Telefónica atribuyó la cancelación "a la desfavorable situación de los mercados". Desde que se anunció la OPV el 8 de abril, el índice Ibex ha caído un 8,8%, lo mismo que el índice brasileño Bovespa y también han caído con fuerza las multinacionales de atención telefónica cotizadas en Bolsa como las estadounidenses Sykes y Convergis; la brasileña Contax y la francesa Teleperformance. Sin embargo, desde que Telefónica dio el paso de registrar el folleto de la oferta con la banda de precios el pasado 26 de mayo, la caída del Ibex ha sido de solo el 2,5%.

En lo que va de año, más de la mitad de las salidas a Bolsa de cuantía superior a 100 millones programadas en Europa han tenido que ser canceladas.

Sobre la firma

Ramón Muñoz

Es periodista de la sección de Economía, especializado en Telecomunicaciones y Transporte. Ha desarrollado su carrera en varios medios como Europa Press, El Mundo y ahora EL PAÍS. Es también autor del libro 'España, destino Tercer Mundo'.

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