CiU entrega la alcaldía de Badalona al discurso xenófobo de García Albiol

La federación nacionalista cuenta con el apoyo de los ultras de Plataforma per Catalunya para hacerse con los Ayuntamientos de El Vendrell y Salt

El PP contará con Badalona, la tercera ciudad de Cataluña, como campo de pruebas para ensayar su discurso xenófobo. Xavier García Albiol, vencedor de los comicios tras una campaña muy dura contra la inmigración, será el alcalde de la ciudad tras el paso atrás de Convergència i Unió (CiU), que tenía la llave de la gobernabilidad. Los nacionalistas han decidido votarse a sí mismos en la investidura del día 11 de junio, lo que significa entregar la alcaldía a García Albiol, al que la Audiencia de Barcelona ha ordenado investigar por repartir panfletos xenófobos. El comité local de CiU tenía meditada la decisión, que ayer consolidó la ejecutiva de Convergència. En la reunión, los dirigentes de CDC decidieron que el partido adoptara, como norma mayoritaria, el respeto a la lista más votada. El partido ha girado 180 grados sus principios en solo dos semanas: el 23 de mayo la formación aseguraba que no era necesario respetar al candidato vencedor.

Pero la situación de CiU en Cataluña ha obligado al partido a tomar esta decisión, que desbloquea la alcaldía de Badalona. El PP declaró irrenunciable la tercera ciudad de Cataluña: si CiU repetía un pacto a tres con el PSC e Iniciativa para aislar a García Albiol (la única suma posible para hacer frente al ganador), el PP cerraba las puertas a cualquier otro pacto. Un precio muy caro para CiU, que depende de la formación que en Cataluña dirige Alicia Sánchez-Camacho para gobernar en municipios importantes, como Mataró o Reus, y sobre todo para hacerse con el poder en la poderosa Diputación de Barcelona. No menos importante es la situación en el Parlament, donde necesita los votos del PP para sacar adelante los presupuestos.

El rechazo frontal de CiU a la xenofobia se ha modulado tras los resultados del 22-M. En Badalona, permite que García Albiol sea alcalde, y en El Vendrell (Baix Penedès), planea apoyarse en el discurso ultra de Plataforma per Catalunya (PxC) para arrebatar la alcaldía al PSC, que fue la fuerza más votada. El candidato de CiU en El Vendrell, Benet Jané -que ya gobernó el pasado mandato con apoyo de PxC-, dejó ayer abiertas todas las puertas. Jané obtuvo seis regidores; el PSC, siete, y PxC, cinco. Los socialistas están dispuestos a compartir la alcaldía para evitar que los ultras condicionen a los nacionalistas.

También en Salt (Gironès), Carles Bonet, el cabeza de lista del partido ultra, mostro su disposición a apoyar al cabeza de lista de CiU para obtener la alcaldía.La permisividad de CiU con los discursos xenófobos, coronada con la entrega de Badalona al PP, provocó un intenso debate en la ejecutiva de CDC. Según detalló la agencia Efe, importantes dirigentes del partido, como el consejero Lluís Recoder y el diputado en el Congreso Carles Campuzano, alertaron del peligro de dar la llave de Badalona a García Albiol. El candidato de CiU en la ciudad, Ferran Falcó, compartió la decisión con la ejecutiva de su partido, asumiendo que García Albiol hizo una oposición "asquerosa". Falcó se hartó de asegurar en campaña que sumaría con el PSC e ICV para evitar ver al PP gobernando.

La coincidencia de Falcó con la dirección de CiU contrasta con la discrepancia de la candidata de Tarragona con la cúpula del partido. Victòria Forns tenía prácticamente cerrado un pacto con el PP para arrebatarle la alcaldía al socialista Josep Fèlix Ballesteros, y la imposición de los dirigentes de CiU, que obligaron a respetar la lista del PSC, fue un jarro de agua fría para sus aspiraciones. Oriol Pujol, secretario general adjunto de CDC, confió en que la candidata de Tarragona sabrá articular un proyecto "a medio y largo plazo". Tras los resultados del 22-M, CiU no quiere quitarles a los socialistas una de las pocas alcaldías importantes que les quedan tras la pérdida de Barcelona. Gobernando en minoría en la Generalitat, los nacionalistas están obligados a tender puentes con el PSC para entenderse en el futuro.

Pese al anuncio de ayer, CiU no ha respetado la lista más votada en todos los municipios. Ayer la federación tenía cerrados ocho pactos que aislaban al PSC de la alcaldía. A medida que se acerca el 11 de junio, día en que se investirá a los alcaldes, los partidos se apresuran a cerrar acuerdos.

- Salt (Gironès). CiU recibirá los votos de PxC. Los nacionalistas rechazaron ayer un pacto con los dos concejales de Independents per Salt. La federación daba por segura la alcaldía tras ganar cómodamente las elecciones, pero el apoyo de los ultras le ahorrará pactar con otros partidos, informa Antía Castedo.

- Cunit (Baix Penedès). CiU, ICV y ERC han pactado para desterrar al PSC de la alcaldía de y aupar a los nacionalistas, la lista más votada, al gobierno municipal. Hasta ahora, los socialistas iban de la mano del PP.

- Horta de Sant Joan (Terra Alta). Un pacto entre el PP y el PSC relegará a la oposición a CiU. Los nacionalistas ganaron las elecciones, pero perdieron la mayoría absoluta.

- Mont-roig del Camp (Baix Camp). Un pacto entre cinco partidos dará la alcaldía del municipio a ERC. CiU, el PP y dos formaciones independientes apoyarán a los republicanos para marginar al PSC, la lista más votada.

- Salou (Tarragonès). CiU se repartirá la alcaldía con el PP los próximos cuatro años. El acuerdo está pendiente de cerrarse porque los nacionalistas ofrecían al PP un año de alcaldía, tiempo que la dirección de este partido consideraba escaso.

- Castelldefels (Baix Llobregat). El PP, vencedor de las elecciones, prosigue con las reuniones con el resto de las formaciones para hacerse con la alcaldía. El PSC está a un concejal de distancia. Todas las opciones están abiertas, aunque si CiU respeta la lista más votada, el gobierno será para el PP, informa Sira Oliver.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS