Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Un sedante para perder

16 detenidos en Italia, entre ellos el exinternacional Signori, por otro escándalo de apuestas amañadas en Segunda y Tercera

Nuevo escándalo en el fútbol italiano. La policía detuvo ayer a 16 personas, entre ellas el exgoleador del Lazio y de la selección Giuseppe Signori, bajo la acusación de manipular partidos de Segunda y Tercera División comprando a jugadores para obtener ganancias fraudulentas con las apuestas legales. El salto de calidad respecto a otros casos similares vividos por el calcio es que otro de los arrestados, el portero Marco Paoloni, ha sido acusado de suministrar calmantes a los futbolistas del Cremonese para que empeoraran su rendimiento.

La investigación empezó el 14 de noviembre pasado, tras un partido de Tercera División entre el Cremonese y el Paganese. Cinco jugadores y el masajista del equipo local resultaron intoxicados tras beber del mismo envase en el descanso. Según los fiscales, Paoloni, hoy cedido al Benevento, diluyó unas cápsulas de lormetazepam, un sedante indicado para la ansiedad y el insomnio, en la bebida isotónica del Cremonese. El vademécum afirma que este fármaco, de la familia de las benzodiazepinas, produce somnolencia y confusión y puede provocar ataxia, mareos, cefalea y pérdida de la concentración.

Pese a todo, el Cremonese ganó el partido por 2-0. Tras el encuentro, Gervasoni, uno de los que tomó el sedante, tuvo un accidente al salirse de la carretera con su coche y otros dos compañeros sufrieron desvanecimientos. El presidente del club decidió entonces someter a un análisis de orina a sus jugadores. Como aparecieron restos de lormetazepam, se interpuso una denuncia a la policía.

Los fiscales de Cremona pincharon algunos teléfonos -hay unas 50.000 llamadas interceptadas- y descubrieron "la feroz propensión" de Paoloni a apostar con la ayuda de Massimo Erodiani, un empresario, y Marco Pirani, un dentista de Ancona. Erodiani y Pirani estaban conectados, según aquellos, con grupos de apostadores de Milán y Bolonia y otros procedentes de países de la antigua Yugoslavia. Signori sería supuestamente el jefe de la banda en Bolonia. El fiscal habla de "una organización criminal en la que cada uno tenía su papel específico para manipular resultados". Entre los clubes supuestamente implicados figuran el Atalanta y el Siena, recién ascendidos a Primera.

Ayer por la mañana, Paoloni, de 27 años, titular en el Benevento, que se está jugando la promoción de ascenso a la Serie B (Segunda), fue llevado por la policía a la cárcel de Cremona. Según declaró, actuó así porque se encontraba "abrumado por las deudas de juego". Signori se encuentra en arresto domiciliario. A la llegada al tribunal boloñés, se limitó a decir a la prensa: "Tened piedad".

La redada se ha realizado en Bari, Como, Bolonia, Rímini, Pescara, Ancona, Áscoli, Rávena, Benevento, Roma, Turín, Nápoles y Ferrara. El auto judicial afirma que entre los 16 detenidos hay futbolistas en activo de la Serie B y la C y empleados de casas de apuestas legales. "La actividad de la asociación sigue de hecho en curso", explicó el juez, "y ha incidido en las últimas fases de los campeonatos, con graves daños para los clubes, los apostadores leales y la legalidad de las competiciones deportivas". Según el magistrado, el grupo podía llegar a manipular cinco partidos por jornada e intentó amañar "sin éxito" uno de Primera, el Inter-Lecce (1-0), jugado el 20 de marzo pasado.

Entre los investigados sin cargos está Cristiano Doni, capitán del Atalanta, quien, según la acusación, pudo colaborar con la trama para que el partido de su equipo con el Piacenza (3-0) del pasado 19 de marzo terminara con tres goles de ventaja a favor de los locales.

La noticia ha caído como una bomba en la concentración de la selección italiana. "Es un asco", dijo Pirlo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de junio de 2011