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Reportaje:

Ocho meses de denuncias e intrigas

Rusia y Catar se llevaron los torneos de 2018 y 2022 frente a Inglaterra y España-Portugal

La FIFA es desde hace meses una olla a presión donde se cuecen supuestos sobornos, directivos sancionados y acusaciones cruzadas bajo la atenta mirada de un presidente poderoso, Joseph Blatter, que ya tiene 75 años, lleva 13 en el cargo y hoy opta a la reelección. En septiembre, poco después de que sus oficiales terminaran la ronda de visitas técnicas a los países candidatos a organizar los Mundiales de 2018 y 2022, entre ellos España, arreció la lluvia de acusaciones, aireadas sobre todo por la prensa británica. Cuando llegó el día de la votación, el 2 diciembre, ya habían caído dos miembros del comité ejecutivo a los que el Sunday Times había mostrado en actitud sospechosa. Así que ese día en Zúrich, sede de la FIFA, solo había 22 hombres con derecho a voto, incluyendo al presidente, Joseph Blatter.

Hubo más situaciones excepcionales aquel día. Blatter, rompiendo con el tradicional papel del presidente de la FIFA, que deshacía los empates, votó en todas las rondas. Y la cadena Al Yazira adelantó que Catar 2022 era una de las elegidas antes de que se hiciera oficial el resultado. La otra fue Rusia 2018. Dos mercados emergentes para el fútbol, dos sedes bañadas en oro.

Las votaciones de ese día reflejan el peculiar reparto de influencias en el seno de la FIFA. Para elegir la sede de 2018 fueron necesarias dos votaciones. En la primera, y a pesar del Príncipe Guillermo y David, Beckham, Inglaterra, de donde partieron buena parte de las acusaciones de falta de transparencia del proceso y de integridad de algunos directivos, solo recibió dos votos y fue eliminada. En la siguiente tanda se midieron España (que concurría con Portugal y alcanzó siete votos), Bélgica y Holanda (4) y Rusia (9). En la definitiva, los 13 de Rusia, apoyada por Roman Abramóvich, zanjaron la cuestión.

Para la elección de 2022 la cosa estuvo más reñida: hicieron falta cuatro tandas. Desde el principio, Catar mostró su poderío. En la primera obtuvo 11 votos, siete más que Corea del Sur, la siguiente. Australia, que solo atesoró una papeleta, fue eliminada y siguieron en liza Japón (3) y EE UU (3). Japón cayó en la segunda ronda y Corea en la tercera. En la última Catar logró 14 votos y EE UU, 8.

El pequeño y riquísimo país del Golfo ha sido el foco de buena parte de las crisis que azotan a la FIFA. Se le acusó de intercambiar votos con la candidatura ibérica, pero fue exonerada. Y el catarí Mohamed bin Hamman, vicepresidente suspendido el domingo por el Comité de Ética, era el único candidato a suceder a Blatter.

Así fue la votación

- La FIFA eligió la sede de los Mundiales de 2018 y 2022 el 2 de diciembre en Zúrich.

- Votaron 22 directivos porque el presidente de la región de Oceanía, Tamarii, y el nigeriano Adamu fueron suspendidos poco antes por violar el código ético.

- Rusia fue elegida para organizar la Copa del Mundo de 2018 en segunda votación. Inglaterra, de donde partieron muchas de las denuncias de irregularidades, fue eliminada a la primera con solo dos votos. España-Portugal logró siete.

- Catar necesitó cuatro tandas para ganar el de 2022.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de junio de 2011

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