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El Rey y Mohamed VI sellan la reconciliación en Marraquech

Un encuentro a solas de casi dos horas con Mohamed VI puso ayer el broche a la visita privada de cinco días realizada por don Juan Carlos a Marraquech, la capital turística del país vecino sacudida el pasado 28 de abril por un atentado. El Rey, según fuentes diplomáticas, trasladó a su homólogo alauí la solidaridad de España en la lucha contra el terrorismo, las condolencias a las familias de las 17 víctimas mortales y su apoyo a la reforma constitucional anunciada el pasado 9 de marzo por Mohamed VI. Pese al carácter privado de la visita, don Juan Carlos fue recibido en el Palacio Real de Marraquech con honores oficiales por un destacamento de la Guardia Real y por la cúpula del régimen marroquí: desde el primer ministro, Abbas el Fasi, a los titulares de Asuntos Exteriores e Interior, Taieb Fasi Fihri y Taieb Cherkaui; así como los presidentes de las dos Cámaras legislativas y los máximos mandos militares.

El propio Mohamed VI acudió a recoger a don Juan Carlos a la residencia Jnane Kbir, donde se ha alojado desde su llegada, el pasado miércoles, y allí charlaron unos 25 minutos, antes de dirigirse juntos al Palacio Real para departir una hora y media más. El jefe de la Casa del Rey, Alberto Aza, se desplazó desde Madrid para acompañarle en este acto. Estaba previsto que don Juan Carlos regresara a España el domingo, pero prorrogó su estancia para reunirse con Mohamed VI, con quien ya cenó a su llegada. En contra de lo que se esperaba, el Rey no se acercó por la plaza Yemaa El Fna, escenario de la matanza.

Tras este atentado, don Juan Carlos y Mohamed VI acordaron que el primero hiciera la visita pendiente desde agosto pasado, cuando una conversación entre ambos permitió encauzar la crisis provocada por el vuelo de un helicóptero militar español sobre el yate del monarca alauí. Fuentes diplomáticas confían en que el contacto personal entre los dos monarcas sirva para normalizar definitivamente las relaciones bilaterales y disipar posibles malentendidos. Como un síntoma del nuevo clima, Iberia anunció ayer la apertura, a partir del 1 de julio, de una nueva línea entre Madrid y Rabat.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de mayo de 2011