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La crisis del euro

El temor al impago de la deuda griega castiga a las Bolsas y al euro

Standard & Poor's rebaja la calificación de los bonos helenos - España es uno de los países más afectados por el contagio por las dudas sobre el déficit y el PIB

La semana pasada se cerró con nervios en los mercados por los rumores de salida de Grecia del euro ante la imposibilidad de hacer frente al pago de la deuda. Los más pesimistas auguraron que el lunes se produciría una salida masiva de depósitos de los bancos griegos, con la consiguiente bancarrota del sistema financiero. Lo bueno es que eso no ha sucedido, pero lo malo es que el miedo y la incertidumbre se han apoderado de los mercados que dudan del futuro de Grecia y del euro.

En el contagio, España se ha vuelto a acercar un poco al pelotón de los malos (Grecia, Irlanda y Portugal) por las dudas sobre el cumplimiento del déficit, por el escaso crecimiento del PIB y por el contagio que podría sufrir del vecino portugués. La prima de riesgo (la diferencia entre lo que se paga por el bono español y el alemán) subió 15 puntos básicos, hasta los 222 puntos. Con todo, sigue muy lejos de los países que han necesitado el rescate. La Bolsa española bajó un 2,02%. En Europa, el euro bajó desde 1,444 dólares hasta 1,426 dólares mientras que el índice Euro Stoxx 50 perdió el 1,71% de su valor.

La Bolsa española cayó un 2,02% y la prima de riesgo subió a los 222 puntos

Standard & Poor's cree que se necesita una quita del 50% en la deuda griega

La inquietud de los inversores marcó la jornada de ayer, pero las caídas se agudizaron cuando, alrededor de las 14.00, la agencia Standard & Poor's (S&P) rebajó la calificación de la deuda soberana de Grecia a B desde BB-, hundiéndola aún más en la categoría basura por el temor a una reestructuración de su deuda. El Ministerio de Finanzas de Grecia considera que la decisión de S&P no está "justificada" y se basa "simplemente en rumores".

A un año del rescate otorgado por la Unión Europea y el FMI (que asciende a 110.000 millones), hay consenso en que Grecia tardará más de lo previsto en poder apelar a los inversores y que eso, unido al incumplimiento de sus metas fiscales, hace necesario que Atenas reciba una ayuda adicional. Grecia lucha con sus débiles arcas fiscales y una profunda recesión, mientras en Bruselas se discuten fórmulas para evitar una reestructuración desordenada de su deuda, que muchos ven inevitable. S&P cree que haría falta una quita del 50% para que la deuda griega fuera sostenible.

"En nuestra opinión, hay un riesgo cada vez mayor de que Grecia tome medidas para reestructurar las condiciones de su deuda, incluyendo los bonos gubernamentales ya emitidos", explicó la agencia, advirtiendo que podrían venir más rebajas. S&P dijo que los países de la zona euro querrán que los inversores privados de deuda griega extiendan los plazos de sus bonos o acepten rebajar los tipos de la deuda. Horas después del comunicado de S&P, su colega Moody's siguió el mismo camino al anunciar una posible rebaja de la deuda por las dudas sobre el cumplimiento del déficit, la posibilidad de que se dispare la deuda y "la débil recuperación".

Claudio Ortea, director de inversiones del banco suizo Lombard Odier, cree que con el préstamo a Grecia de hace un año Bruselas "solo compró tiempo". "Ahora es el momento de tomar medidas y de manera rápida". Lo cierto es que Atenas está en un círculo infernal, difícil de romper: las dudas sobre su economía subieron los tipos de interés y no pudo pagar la deuda de los inversores privados; la UE le prestó 110.000 millones a cambio de duros ajustes de su economía, lo que provocó una caída del PIB a la vez que se elevaban los intereses que debía. Hoy la situación empeora: Grecia no reduce el déficit, se endeuda más y crece menos. La deuda de Grecia a dos años subió ayer al 25,2% mientras que la de 10 años está al 15,7%. ¿Cómo salir del embrollo? José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney, apuesta por una quita ordenada del 30% o 40% de la deuda y la emisión de nuevos bonos con el respaldo del fondo europeo. Nuria Álvarez, analista de Renta 4, coincide en que es imposible salir del agujero con ese nivel de endeudamiento porque los intereses "se comerán el crecimiento". Ortea propone seguir el modelo argentino. "Tras asumir una quita importante, Argentina ha estado creciendo al 7% durante seis años. No creo que prolongar el tiempo de devolución de la deuda de Grecia sea la mejor solución".

Los inversores son quienes tienen el dinero y el miedo es libre, por lo que los problemas de crecimiento de España volvieron a sembrar el campo de minas, casi igual que hace un año. Los expertos consultados coinciden en que no hay justificación racional para pensar en un rescate de España. En su opinión, tras las elecciones autonómicas, el Gobierno y el PP deberían llegar un acuerdo para enderezar las cuentas de las autonomías, buscar un pacto de competitividad, cerrar la reforma laboral y acelerar la reestructuración de las cajas. "Hace un año, al Gobierno le funcionó esta fórmula. Zapatero lo sabe y debería volver a hacerlo cuanto antes", subraya Díez. El Gobierno alemán destacó que España ha adoptado un programa "muy estricto" de reformas con el que se ha alejado sustancialmente de Grecia, Irlanda y Portugal, pero sólo esto no le salvarán del miedo de los inversores si no presenta números convincentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de mayo de 2011