Elecciones municipales y autonómicas

Gallardón guiña con el ojo derecho

Sus últimas posturas sobre asuntos de actualidad alinean al alcalde con el electorado más conservador del PP

Como afirma un concejal del PP en el Ayuntamiento de Madrid: "Ya lo decía Mitterrand cuando llegaban las elecciones: lo primero es que te voten los tuyos".

Algo así debe de pensar el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, que en las últimas semanas ha hecho una serie de declaraciones que han sorprendido incluso dentro de su propio partido. Gallardón se ha caracterizado, tanto en su mandato en la Comunidad como en el Ayuntamiento, por mostrar una imagen moderada, casi cercana al centro-izquierda en algunos aspectos, como la cultura. Y eso le ha acarreado severas críticas de una parte de su partido, de muchos votantes del PP y de la derecha mediática más radical.

Por eso ha llamado la atención su postura en algunos temas que han generado polémica en la ciudad. Por ejemplo, su propuesta de cambiar la legislación para que los sin techo no puedan dormir en la calle. El adjetivo de populista le llovió al instante, aunque el alcalde asegura que solo le importa la situación de estas personas, y no lo que piensen los comerciantes y vecinos de las zonas donde duermen los vagabundos.

"Hay mensajes suyos que no me pegan", dice el candidato del PSOE
"Está donde tiene que estar, en la moderación", afirma el vicealcalde

¿Busca Gallardón hacer un guiño al electorado más derechista de su partido, el que jalea a Esperanza Aguirre y le tiene a él como renegado de las posturas del PP? "No creo que sea premeditado. Además, para esa parte de los votantes del partido ya tiene a Ana Botella", asegura un edil popular. El vicealcalde, Manuel Cobo, niega rotundamente que el anuncio de los mendigos tenga doble lectura: "Creo que es mucho más cínico verlos tirados en un banco y no hacer nada. Y sería el Samur Social el que se los llevaría, no la fuerza pública".

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Pero fuentes del PP del Ayuntamiento aseguran que las declaraciones del alcalde sorprendieron hasta al propio equipo de Gobierno y, compartiendo la idea de que hay que dar una solución a esta gente que vive en la calle, algunos pensaron que quizá no lo había comunicado adecuadamente. "La verdad es que le veo un poco descentrado políticamente porque hace propuestas que no había hecho en estos ocho años", asegura el candidato socialista a la alcaldía, Jaime Lissavetzky. "Hay mensajes que no me pegan teniendo en cuenta su trayectoria. Me extrañó lo de los sin techo, porque hizo su intervención en una comisaría, hablando de seguridad", abunda.

El alcalde no teme por el resultado de las elecciones. Todos en el PP -y algunos en el grupo socialista- están convencidos de que Gallardón revalidará la mayoría absoluta. Algunas fuentes sí ven en los últimos movimientos del alcalde un intento por asegurarse un porcentaje de votos en las elecciones similar, o superior, al de su archirrival dentro del partido, Esperanza Aguirre. En las pasadas elecciones el alcalde sacó un 55,6% de los votos, mientras que la presidenta se quedó en el 53,2%. Y la victoria de uno u otro puede servir a la hora de rendir cuentas en Génova, la sede del PP nacional. Falta menos de un mes para estas elecciones, pero tampoco están lejos las generales. Aunque otro concejal del PP asegura que no es un tema del que se hable últimamente en el partido. "No le dan importancia ninguno de los dos", afirma.

"Gallardón ha desatendido a su electorado más conservador y ahora le está haciendo guiños", opina una fuente del PP regional, que cree que estaría haciendo caso a las encuestas que le dicen que tiene a una porción de sus votantes naturales descontenta. Las señales empezaron el 6 de abril, cuando en una plaza más que cómoda, el Foro Madrid, organizado por el PP, el alcalde alertó del riesgo de un bipartito PSOE-IU. Aseguró que llegarían con una "agenda oculta" bajo el brazo. Un discurso muy parecido al que Aguirre lanzaba en la campaña de 2007. A Lissavetzky casi le hace gracia esa arenga estilo que viene la izquierda. "Entre 1991 y 1995 el PSOE e IU hicieron un pacto de legislatura en la Comunidad y no pasó absolutamente nada. De hecho, recuerdo que Gallardón me felicitó por cosas que hicimos en esa época", señala. "No es que vienen los rojos", defiende Cobo, director de la campaña del alcalde. "Es que están engañando a los electores. El programa de IU no se parece al del PSOE, pero se sumarán si van a gobernar. Creemos que el más votado es el que tiene que gobernar, y si no que haya segunda vuelta".

La manifestación atea que se convocó para el Jueves Santo supuso otra ocasión para demostrar mano dura. Cuando la Delegación del Gobierno aún estudiaba si la autorizaba o no, Gallardón anunció que si no la prohibía la Delegación lo haría él. El Ayuntamiento redactó un informe desfavorable y le pasó la patata caliente a Dolores Carrión. "Me gustaría saber qué pensarían si se organizara una manifestación a la puerta de la mezquita haciendo chorizos asados", ironiza Manuel Cobo, número tres en la lista al Ayuntamiento. "No se puede hacer el día que se celebran las procesiones. Es absurdo, una provocación. Es como si se hace una manifestación del orgullo heterosexual el día del orgullo gay. Hágalo usted otro día", argumenta.

Falta menos de un mes para estas elecciones, pero tampoco están lejos las generales. Y eso es algo que todo el mundo tiene presente. Es el momento de hacer piña -incluso tal vez méritos- en el partido. Tiempo de ortodoxia. Al menos en las manifestaciones públicas porque, según afirman desde el Consistorio, la forma de actuar del alcalde, su manera de gestionar la ciudad, ni ha cambiado ni va a cambiar. Es también lo que defiende Cobo: "El alcalde está donde tiene que estar, en la moderación, en el centro, huyendo de los extremismos. Eso es lo razonable".

Alberto Ruiz-Gallardón, en la presentación de su web.
Alberto Ruiz-Gallardón, en la presentación de su web.SAMUEL SÁNCHEZ

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