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Los mercados ponen a Grecia al borde de reestructurar la deuda

El Gobierno heleno investiga un correo atribuido a Citigroup que avisa de una renegociación inminente - Las rentabilidades de los bonos se disparan

Ya hace un año que los griegos emprendieron "una nueva Odisea". Su primer ministro, Yorgos Papandreu, se marchó a la paradisíaca isla de Kastelorizo y en un discurso entre lo homérico y lo churchilliano anunció a sus compatriotas que solicitaba el rescate financiero de la Unión Europea y el FMI. Y eso exigía ajustes presupuestarios, es decir, recortes sociales. Los intereses de la deuda pública helena andaban disparados. Doce meses después la presión no ha cedido. Ha ido a más. A mucho más. En abril de 2010, Atenas pagaba un 10,2% por las letras a dos años, ayer un 23%. Dos datos que hablan de que los mercados dan por hecho una renegociación de la deuda griega en cualquier momento. Ítaca está lejos.

Los expertos dudan del momento, pero creen que tipos tan altos son inasumibles

Hay más datos que descuentan la reestructuración. Los bonos a un lustro se encaramaron ayer al 16,7% y los de 10 años, al 14,9%, intereses parecidos a los de Pakistán o Venezuela. La prima de riesgo, la diferencia entre lo que paga Alemania y Grecia por endeudarse, subió ayer 19 puntos básicos hasta los 1.164. Con esta escalada, ha llegado el consabido contagio a Irlanda y Portugal (otros dos países que han solicitado un rescate financiero), y en menor medida a España (la prima de riesgo se elevó a 221 puntos básicos).

A la presión de los intereses, hay que sumar la de capítulos confusos. Ayer fue un correo electrónico de Citigroup lo que llevó a las autoridades griegas a abrir una investigación. "En los últimos 20 minutos, parece aumentar el ruido sobre la reestructuración de la deuda [griega] este fin de semana de Pascua", empieza el texto, publicado en la edición electrónica del Financial Times. "Grecia habría intensificado las conversaciones sobre la reestructuración, a pesar de los desmentidos oficiales de las autoridades", continuaba.

"Los intereses de los bonos a dos años descuentan una renegociación", explica Juan Ignacio Crespo, de Thompson Reuters, "pero el momento es bastante aleatorio. Hay veces que las cosas se dilatan porque los políticos se niegan a ver la realidad. Otras veces son los mercados los que se precipitan".

Lo que no parece tan claro es si la renegociación de la deuda sería una quita, un aplazamiento en los pagos o una rebaja de intereses. "La mejor combinación para conseguir una relación sostenible entre deuda y PIB es mediante la combinación de medidas y un recorte del 40% [de la deuda]", decía un informe de Citigroup, difundido por Bloomberg.

También admite la inminencia potencial de la reestructuración José Carlos Díez "El mercado lo descuenta". Pero el economista jefe de Intermoney critica el momento. Cree que no se debe hacer ahora. "El plan de rescate de la Unión Europea y del FMI [de 110.000 millones] da tiempo hasta 2014. Ahora es el momento de llevar adelante las reformas necesarias. Y en 2013, con la economía saneada y en crecimiento, se podría hablar de un aplazamiento en los pagos".

Los últimos pasos dados por el Gobierno griego tratan de caminar en esta dirección. Ayer mismo anunció que iba a lanzar una campaña para colocar deuda por 2.000 millones de euros entre los griegos que viven en el extranjero, y lo iba a hacer en Estados Unidos, donde reside el 61% de sus inmigrantes.

Este paso se suma al nuevo recorte de 26.000 millones anunciado a comienzos de mes, complementado con un ambicioso programa de privatizaciones por el que el Gobierno de Papandreu pretende captar 50.000 millones más. Un movimiento muy ambicioso -y doloroso por los recortes sociales que conlleva- para un país que tiene un producto interior bruto de unos 170.000 millones de euros y una deuda de 300.000 millones, sumando tanto la privada como la pública.

"La reestructuración de la deuda soberana griega, aunque muy probable, no creo que sea inmediata. Solo si el Parlamento no apoyase el plan de ajuste a mediados de mayo puede que se produjese en el corto plazo", analiza Antonio García Pascual, de Barclays Capital, describiendo un suceso que, de darse, se parece al que precipitó el mes pasado la caída del Gobierno portugués

"Tampoco a la Unión Europea le interesa una reestructuración ahora por el riesgo elevado de contagio, que ya se está produciendo. Podría dar lugar a mayores problemas de estabilidad financiera en la periferia", continúa García Pascual.

No sería este el único problema que generaría la renegociación de la deuda. El informe de Citigroup calcula que una quita del 40% de la deuda crearía un serio problema a bancos de Alemania, Francia y Bélgica. Por ejemplo, el germano Deutsche Bank tiene 2.430 millones en deuda helena o el francés BNP Paribas, 5.000 millones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de abril de 2011