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Crónica:BALONCESTO | ACB

El Madrid acaba con su pesadilla

Los blancos se imponen al Barcelona en la prórroga y tras un combate muy físico

Cuando la euforia y las dudas se cruzan siempre suele triunfar la primera, aunque la teoría, los recursos y la estadística discrepen de este pronóstico. Hay partidos que se explican desde la pizarra y otros que lo hacen desde las endorfinas. El Madrid alcanzó el jueves un clímax que perseguía desde hace tres lustros, una meta parcial que le reconcilia con su heráldica y le libera de una losa emocional que había atenazado a varias generaciones. Ese impulso de adrenalina les hizo estirar las fuerzas para agarrar el triunfo en la prórroga ante un Barça sin Navarro, en un duelo donde el sudor y la brega se impusieron al academicismo y las pizarras.

Sin tiempo para paladear el orgasmo europeo, llegaba el enemigo azulgrana, un látigo para los blancos en la historia reciente. Una sola victoria del Madrid en los 14 últimos enfrentamientos sellaba la distancia entre ambos conjuntos.

REAL MADRID 77 REGAL BARCELONA 72

PRÓRROGA

4º CUARTO

3º CUARTO

2º CUARTO

1º CUARTO

22-19 12-10 16-14 14-21 13-8

Real Madrid: Prigioni (8), Llull (12), Suárez (19), Reyes (8) y Tomic (17) -equipo inicial-; Fisher (1), Tucker (4), Mirotic (5), Velickovic (3), Begic (0) y Vidal (0).

Barcelona: Rubio (0), Anderson (11), Ingles (14), Lorbek (11) y Perovic (6) -equipo inicial-; Vázquez (4), Grimau (12), Sada (5), Lakovic (7) y Morris (2).

Árbitros: Pérez Pizarro, García González y Martínez Díez. Eliminaron por personales a Reyes (m. 39) y Anderson (m. 44).

10.788 espectadores en la Caja Mágica de Madrid.

El Madrid solo contaba una victoria en los 14 últimos enfrentamientos

Al final los rebotes de Tomic y los tiros libres de Suárez decidieron el partido

Demasiadas cuentas pendientes como para que los blancos se entregaran a la autocomplacencia tras alcanzar la Final Four. El partido arrancó tenso y vibrante, eléctrico por momentos. Las primeras chispas saltaron entre Anderson y Suárez cuando apenas se llevaba minuto y medio. Una antideportiva del alero estadounidense unida al acierto desde el perímetro de Llull y del propio Suárez propiciaron un parcial de salida de 15-4 para los de Molin. De inmediato, Xavi Pascual leyó la cartilla a los suyos, apretó las tuercas en defensa con Sada y Grimau y le dio la batuta a Lakovic.

Los azulgrana lograron un parcial de 0-11 que colocó el 15-15 en el marcador. Pero cuando el Barça había conseguido desactivar el perímetro blanco, Mirotic, Tomic y Velickovic tomaron el testigo y comenzaron a martillear en la pintura. Ni Vázquez, junto a Morris primero, ni Perovic junto a Lorbek después, lograban dar réplica a los interiores blancos que volvieron a dar vuelo a la apuesta blanca 29-19 mediado el segundo cuarto. Ofuscados en ataque, con Ricky de nuevo desenfocado, y apocados ante el nervio de los madridistas, solo Lakovic mantenía el tipo en el bando azulgrana.

Pero el conjunto de Pascual tiene, incluso sin Navarro, infinitos recursos para plantar cara hasta en las tardes que se tuercen. Confiando en que la fatiga pasara factura a los madridistas con el paso de los minutos, el Barça impuso un duelo físico y al Madrid comenzaron a abrírsele las costuras y a vérsele las vendas. El primero en romperse fue Llull, que llegaba renqueante a la cita y apenas aguantó 25 minutos.

Se enfrentaban las dos mejores defensas de la ACB y cada canasta costaba un mundo y valía oro. Con Llull fuera, Tucker opositó a cañonero cargado de confianza tras su buen partido del jueves. Enfrente, un desdibujado Anderson evidenciaba las carencias ofensivas del Barça, que se sostenía en el partido a base de músculo. Un triple de Suárez volvió a estirar la cuerda para los blancos casi al final del tercer cuarto (50-41). Pero los blancos no encontraban tregua ante un equipo que se agarraba a los rebotes de Vázquez y a la muñeca de Ingles. Un triple del alero australiano abocó al partido a un desenlace agónico.

Mientras el Madrid estiraba sus bocanadas, Ingles afinaba su muñeca. Y ahí apareció Tomic. Una captura del croata bajo su aro y dos puntos en la zona azulgrana otorgaron al Madrid el valioso margen de tres puntos (62-59) cuando quedaba un minuto. Pero Lorbek recibió la falta de Reyes en la frontera del 6,75 y puso las tablas. Anderson y Tomic prolongaron la agonía. Restaban 7,8s. Vázquez tuvo el último tiro, pero lo erró. Prórroga (64-64).

En el tiempo extra despertó Anderson. El verdugo de los blancos en la final de la Copa del Rey puso al Barça en la senda de la victoria con 5 puntos consecutivos, pero la quinta falta le llevó al banquillo. Los rebotes de Tomic y el pulso en los tiros libres de Suárez le dieron el triunfo al Madrid que en tres días ha conquistado dos cimas largamente ansiadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de abril de 2011