Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:PISTAS GASTRONÓMICAS

Un barco único con matrícula de Oviedo

En LA MAR DEL MEDIO, la barra es una embarcación adaptada, y en sus mesas se han sentado Bill Clinton y Woody Allen

Poeta, novelista y asturiano. Xuan Bello nos descubre un restaurante marinero en pleno Oviedo. "Chema González se recorre las rulas de media Asturias buscando el mejor pescado, las patatas y la carne"

Es un trozo de puerto, de barco, de mar, encallado en el asfalto de las estrechas callejuelas del Oviedo antiguo. Dos puertas de madera, una pequeña escalera que baja y ya estamos en La Mar del Medio, donde nos recibe su propietario. Barba gris y voz aguardentosa propia de un lobo de mar, Chema González, el capitán de este restaurante, habla de los vientos que soplan del Norte mientras esperamos a nuestro entrevistado. En la pared de la entrada cuelgan fotos enmarcadas de los personajes célebres que visitan este restaurante. Uno es el cineasta Woody Allen, que, desde que fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias y ha utilizado esta región como escenario, no pierde oportunidad de comer entre estas paredes, fabricadas con las maderas de un navío. Otro es el escritor Xuan Bello, que ahora mismo aparece por la puerta, baja las escaleras y se sienta con nosotros a la mesa.

La Mar del Medio

Mon, 18. Oviedo.

Teléfono: 985 22 55 75.

Cierra: domingo noches y lunes.

Mientras comemos la entrada a base de fritos de pixín (rape en castellano) y bacalao, Bello nos habla de la barra del local, que es un auténtico barco de pescadores serrado a la mitad: "En este restaurante hay un barco y una cocina muy marinera. Este barco es un barco real que trajeron de San Esteban de Pravia (donde el río Nalón se encuentra con el mar Cantábrico), y es la única embarcación que existe con matrícula de Oviedo (la ciudad no es puerto de mar). Lo trajeron entero y lo adaptaron a la barra. Imagínate qué lío...". "La cocina es excelente", continúa el escritor, "Chema se recorre las rulas de media Asturias buscando el mejor pescado, las patatas y la carne de Grandas de Salime... Pero es que, además, la carne es excelente".

Xuan Bello no nació en la costa, sino en el interior, cerca de la cordillera. "Soy de Paniceiros, en el concejo de Tineo, pero desde allí se adivina el mar. Se ve reflejado en el cielo y los días de galerna se oye, porque hay una especie de muro, el valle del río Esva, que actúa como una caracola. Desde el Picu la Mouta se oye cómo las olas rompen en la costa". Juan Viejo sería la traducción de su nombre al castellano, porque Bello escribe, piensa, vive y habla (con voz dulce y queda) en asturiano, y en asturiano ha escrito su obra, poesía y narrativa, de lo más puntero de la literatura astur.

Precisamente alrededor de Paniceiros, con 16 casas y 42 habitantes, transcurre la obra que, traducida por él mismo al castellano, le dio fama más allá de las montañas. Los textos de Historia universal de Paniceiros rompen las fronteras entre lo local y lo global, entre el pasado y el presente, entre Asturias, Irlanda, la lejana China o Portugal. "Ese libro", explica, "es de alguna manera un tratado sobre la infancia. Los cuarteles de la memoria (que lo continuó) era un tratado de la adolescencia y primera juventud. Y en La historia escondida hay una reflexión desde la madurez". Este último, que cierra la trilogía, aparecerá próximamente en Mondadori.

El pote de pulpo a la pixueta, el pastel de cabracho, el vino blanco se suceden sobre la mesa mientras charlamos. De cuando en cuando el capitán Chema González aparece para comprobar que todo está a nuestro gusto y completa, de primera mano, la historia sobre el barco que tienen por barra: "Hicimos una especie de miniastillero aquí al lado, en la plaza de Trascorrales, para arreglarlo. Era algo tan insólito que nadie nos dijo nada. Los jubilados preguntaban, y nosotros decíamos que estábamos esperando el deshielo de los polos para que la mar llegara hasta Oviedo", dice entre risotadas.

Cuando sirven la merluza a la gaditana, en salsa marinera, con almejas y langostinos, ya estamos algo fartucos (empachados), pero podemos con ello hablando de la llingua. "Se está dejando morir conscientemente a esta lengua. Yo hablo castellano, y eso nadie me lo puede quitar. Pero quiero hablar con mi hija y con mi abuelo en asturiano, y eso tampoco me lo deben quitar. El Estado no está para decirnos que hablemos bien, como hizo el franquismo", explica el escritor, que se declara federalista o iberista y no nacionalista ("el nacionalismo es una inflamación de la ideología" dice). "La literatura asturiana es un milagro, tanto en asturiano como en castellano. Se está haciendo con todo en contra, y aquí hay mucha pasión por la literatura y mucho amor por la filología. Cuando amas tu lengua, no solo amas tu lengua, sino que amas todas las demás. En realidad, lo que hay es mucha pasión por el mundo".

Con el postre -cómo no, arroz con leche-, Xuan Bello cuenta el origen del nombre del restaurante: "Se llama La Mar del Medio por las actas de propiedad de las fincas que limitan con el mar en Asturias. La descripción era algo así: al oeste limita con la finca de Fulano, al sur con la de Mengano, al este con la del otro y al norte con Inglaterra, la mar por medio".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de abril de 2011