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Unas jornadas de debate reabren la división en el seno de la Iglesia

El sector crítico lamenta el "desembarco neoconservador"

La división de la Iglesia vasca que se evidenció el pasado año con la designación de los nuevos obispos de San Sebastián y Bilbao, José Ignacio Munilla y Mario Iceta respectivamente, y que parecía sofocada tras la conformación de sus plurales equipos de gobierno, ha vuelto a resurgir con motivo de unas jornadas que la Asociación Católica de Propagandistas ha organizado para mañana y el viernes en el Palacio Euskalduna. A través de un comunicado, el Foro de Curas de Vizcaya criticó la presencia destacada de ambos prelados en un evento que en su opinión evidencia el "desembarco de grupos católicos neoconservadores".

El cardenal Ennio Antonnelli, destacado miembro de la Curia vaticana, será el encargado de presentar hoy la sexta edición de las jornadas Católicos y vida pública. A la cita también tienen previsto asistir la presidenta del Parlamento vasco, Arantza Quiroga, y el exfuncionario de Prisiones José Antonio Ortega Lara, secuestrado por ETA durante casi un año y medio entre 1996 y 1997. El cónclave comenzará mañana con la llegada de la cruz que en agosto presidirá las Jornadas Mundiales de la Juventud que se celebrarán en Madrid y tiene previsto reunir, hasta el sábado, a cerca de un millar de personas.

Iceta, Munilla, Quiroga y Ortega Lara tienen prevista su asistencia

Tras tener en cuenta a la organización convocante, y "sin ánimo de deslegitimar las jornadas", el sector crítico lamenta que con el ambicioso cartel y el "espectáculo" programado se pretenda provocar el "equívoco" de identificar al conjunto de la Iglesia vasca con los grupos católicos neoconservadores, ya que estos no reflejan, a su juicio, el sentir mayoritario ni la tradición de la comunidad. En este sentido, critican la presencia de Munilla e Iceta, como máximos representantes de sus respectivas diócesis, en un evento encaminado al "fortalecimiento efímero de la gloria de la Iglesia y a su descrédito" ante una buena parte de la población, "en especial la juventud".

El Foro de Curas de Vizcaya, que había rebajado sus actividades públicas y sus demandas a Iceta desde el nombramiento de los vicarios generales, resucita con su comunicado las críticas a lo que considera una "involución" eclesial hacia postulados conservadores y alejados de la realidad de una comunidad religiosa más cercana al activismo social. En este contexto, deplora la "desmedida" utilización que la jerarquía católica está haciendo del signo de la cruz para promocionar la Jornada Mundial de la Juventud, que se va a celebrar "con el patrocinio económico de algunas multinacionales financieras". Una "afrenta", en su opinión, a los empobrecidos por el sistema económico y la crisis.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de abril de 2011