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S&P cree que en un caso extremo la banca necesitaría 64.000 millones

La agencia parte de una caída del PIB del 20% y una destrucción del 25% del empleo

En un escenario de auténtica pesadilla, en el que el PIB acumulase una caída del 20% entre 2011 y 2015, con una destrucción de una cuarta parte de los empleos actuales, una caída de la Bolsa del 70%, de los precios de la vivienda del 45% y unos tipos de interés de la deuda que llegasen a tocar el 17%, los bancos y cajas españoles necesitarían una inyección de capital público de 64.000 millones de euros, el equivalente al 6% del PIB. Es la prueba de resistencia extrema, y teórica, a la que la agencia de calificación Standard & Poor's (S&P) ha querido someter a las principales economías europeas y que España supera, gracias al bajo endeudamiento de partida de su sector público.

"No se trata de nuestro escenario central, ese es el que reflejan nuestras calificaciones. Es un ejercicio de resistencia de las principales economías europeas que viene a demostrar que la severidad con la que los mercados juzgan por ejemplo a España no se corresponde con los fundamentales de la economía", aclara desde Londres el responsable de crédito de la agencia, Blaise Ganguin.

Solo el coste de recapitalizar las cajas ascendería a 34.000 millones

España resistiría la prueba "gracias al bajo nivel de deuda pública"

El informe de S&P, que se hace público hoy, contrasta con los análisis sobre las necesidades de capitalización del sistema financiero español que han hecho otras agencias de rating, como Moody's. En su último informe, publicado este mes, Moody's cifró en 50.000 millones de euros las necesidades actuales de bancos y cajas, frente a los 15.000 millones que calcula el Banco de España. Parte de las diferencias se deben a que se trata de ejercicios distintos con diferentes niveles de solvencia como referencia.

Del test de estrés dibujado por Standard & Poor's, Grecia, Irlanda y Portugal son las economías que peor paradas salen, mientras que España e Italia resistirían la prueba gracias al "bajo nivel de deuda pública", en el caso español, y de deuda privada, en el del italiano. "La región en su conjunto, aunque golpeada, sería capaz de soportar un shock semejante y recuperarse económicamente", señala el análisis.

Claro que el escenario de estrés no es igual para todos. Esas condiciones extremas que S&P dibuja para Grecia, Irlanda, Portugal y España son considerablemente menos gravosas para Alemania, Francia y Reino Unido, para las que apenas calcula como hipótesis una pérdida de un 10% de los puestos de trabajo y una caída del PIB del 3%. Ganguin lo explica así: "Es una decisión unilateral, sí. Porque las condiciones de partida son muy distintas entre los distintos países y los mercados tampoco van a juzgar a todos igual".

De las entidades financieras que S&P califica, 99 en toda Europa, la agencia cree que 22 de ellas necesitarían capital público por un total de 161.000 millones de euros. En el caso español, de las nueve entidades analizadas, cinco necesitarían ser recapitalizadas. "Puede verse el vaso medio vacío si se quiere, pero las condiciones fijadas para Alemania no son tan duras y dos de sus bancos necesitarían ayudas públicas", apunta Ganguin. Los 64.000 millones de capital adicional para pasar ese escenario extremo con un capital Tier 1 del 7% que la agencia calcula que necesitaría el sistema financiero español incluyen 34.000 millones para recapitalizar las cajas. La agencia no supervisa a ninguna de estas entidades pero ha tomado como referencia los niveles de capital que revelaron las pruebas de resistencia de la banca europea de julio de 2010.

"Incluso en ese escenario tan pesimista y si el Estado tuviera que acudir en rescate del sector financiero, la deuda pública se situaría en el 127% del PIB, en torno al nivel actual de Italia", dice el principal autor del informe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de marzo de 2011