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Entrevista:MARINA ALBIOL | Diputada de Esquerra Unida en las Cortes Valencianas

"Hemos puesto en evidencia que el PP hace contratos para beneficiar a Calatrava"

Los contratos millonarios de la Generalitat con Santiago Calatrava, que la oposición ha reclamado reiteradamente, están en la picota porque la diputada ha sacado a luz uno de ellos, con incumplimientos y sobrecostes a favor del arquitecto

Ha revelado cómo la Generalitat pagó 2,7 millones de euros a Santiago Calatrava por el Centro de Convenciones de Castellón pese a que incumplió el contrato al elaborar un proyecto exagerado en coste y dimensiones. Esquerra Unida llevará a la fiscalía la semana que viene ese caso y otros dos de proyectos pagados a Calatrava y paralizados. Marina Albiol, nacida en Castellón hace 28 años, protagoniza la denuncia de sobrecostes y pagos millonarios en grandes proyectos al final de su primera legislatura como diputada.

Pregunta. ¿Por qué empezó usted a interesarse por el proyecto del Centro de Convenciones?

Respuesta. En primer lugar porque soy de Castellón. Alberto Fabra y Francisco Camps anunciaron el Centro de Convenciones como algo que atraería a miles de visitantes y beneficiaría a la economía. Presentaron en 2008 una maqueta con Santiago Calatrava. Fue entonces cuando empezamos a sospechar que volvíamos a estar ante un proyecto que costaría muchos millones y estaría vacío de contenido, sin rentabilidad social alguna. Más tarde se conoció el informe de la Sindicatura de Comptes que ya hablaba de sobrecostes. A partir de entonces hicimos preguntas escritas, una pregunta oral en comisión al consejero que contestó el secretario autonómico, el señor Vela, y pedimos ver la documentación, primero los proyectos y después el expediente.

"La seña de identidad del Consell es la falta de transparencia"

"Al PP le molesta que se hagan públicas las cosas que han de ser públicas"

"Los sobrecostes benefician tremendamente a Calatrava"

P. ¿Cómo lograron ver la documentación? ¿Por qué les dejaron?

R. Pedimos ver la documentación y al final lo conseguimos. Parece sorprendente, pero, en realidad, es lo que toca. Esa documentación tiene que estar al alcance de los diputados y diputadas para que podamos hacer nuestro trabajo de control al Consell.

P. Pero se ha convertido en una excepción...

R. Sí. La seña de identidad de este Consell es la falta de transparencia. Esconde contratos y expedientes. Por eso algo que debería ser normal parece excepcional.

P. El recorrido para acabar viendo el expediente ha sido un tanto rocambolesco, ¿no?

R. La primera vez, cuando pedimos el anteproyecto y el proyecto básico, para compararlos y comprobar si el sobrecoste estaba justificado, nos comunicaron que podíamos ir a consultarlos a la sede de la Sociedad Proyectos Temáticos. Acudimos a la plaza del Temple, en Valencia, y nos dijeron que no tenían allí el expediente y no podían trasladar las cajas. Así que tuvimos que ir a Alicante, donde nos encontramos que las oficinas de la Sociedad Proyectos Temáticos son unos barracones en medio de la nada donde están las maquetas y los planos en condiciones bastante precarias. Cuando fuimos la última vez a ver ya propiamente el expediente, estaba en otras oficinas, en la Ciudad de la Luz, entre platós de cine.

P. Usted ha dicho que el Centro de Convenciones de Castellón es otro caso Palma Arena. ¿Por qué?

R. Porque es un contrato a dedo, sin concurso público. En segundo lugar, porque pagaron por un proyecto que no saben siquiera si se hará. En el caso de Torrevieja, eso es evidente debido a que la reforma de la dársena ya se hizo siguiendo otro proyecto. Tampoco parece que vayan a construirse las torres junto a la Ciudad de las Artes en Valencia y, en el caso del Centro de Convenciones de Castellón, está en duda que se pueda construir, ya que los terrenos se ven afectados por una sentencia del Tribunal Superior de Justicia. Es decir, Calatrava está cobrando por unos proyectos que no sabemos si se llevarán a cabo o estamos seguros de que ya no se harán. En tercer lugar, por los sobrecostes. El Centro de Convenciones tiene un sobrecoste de 40 millones antes de poner la primera piedra. Hay muchas similitudes con el caso Palma Arena. Por eso lo llevaremos a la fiscalía y que evalúe si hay responsabilidades.

P. ¿Tiene usted la sensación de que los otros contratos de la Generalitat con Calatrava son similares al que usted ha hecho público?

R. Esa es la sensación que tenemos. Una de las cosas más llamativas del contrato es que los sobrecostes benefician tremendamente a Calatrava, dado que cobra un porcentaje sobre el coste final de la obra. Así, no nos extrañan en absoluto los sobrecostes en la Ciudad de las Artes y las Ciencias o en otros proyectos del arquitecto.

P. ¿Pedirán al fiscal que lo investigue todo o sólo que se limite al Centro de Convenciones, las torres y la dársena de Torrevieja?

R. Aportaremos documentación sobre esos tres proyectos. Eso no impide que la fiscalía decida ampliar su investigación.

P. El PP ha acusado alguna vez a Esquerra Unida de estar contra de la política de grandes proyectos que benefician a la sociedad...

P. En primer lugar, por lo que estamos es por la transparencia. Pensamos que todas estas cosas han de salir a la luz, que los contratos han de ser públicos, que la gente ha de saber en qué se gasta el dinero de todos. En segundo lugar, estamos en contra de los grandes eventos y los grandes proyectos que carecen de rentabilidad social y que lo único que hacen es llenar los bolsillos de un arquitecto estrella. Son proyectos que encarnan la megalomanía de Fabra, como el Centro de Convenciones, o de Camps. Cuando el PP hace estos grandes proyectos, se quedan en edificios sin contenido alguno. Ahí tenemos el Ágora de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, vacía 350 días al año. Ese dinero debería gastarse en sanidad, educación y atención a la dependencia, que es lo que hace falta a la gente.

P. ¿Quiénes son los responsables del caso que usted denuncia?

R. La responsabilidad política recae directamente sobre el consejero de Economía, Gerardo Camps, y sobre el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, que han tenido mucho interés en que Calatrava sea el autor de los grandes proyectos.

P. Por la documentación que usted ha revelado, los técnicos querían corregir el proceso porque se incumplía todo lo previsto en el contrato, pero llegó un momento en que se asumió que había que pagar de todas maneras a Calatrava... ¿Sospecha que hubo alguna intervención política?

R. No hay argumentos técnicos para que el proyecto básico de Calatrava sea aprobado ni para que se le paguen 2,7 millones de euros. Técnicamente no es posible porque el proyecto no se ajusta a las necesidades, porque Calatrava incumple el contrato, porque se le encargó una superficie de 16.000 metros cuadrados y la amplió a más de 60.000, porque el presupuesto era de 60 millones y lo elevó a 100 millones... Para que se le acabara pagando, parece que tuvo que haber una intervención de los responsables del Consell.

P. El vicepresidente Vicente Rambla dijo que se va a hacer cumplir el contrato....

R. Rambla no sabía cómo salir del atolladero. Son declaraciones electoralistas, pensando que en dos meses hay unos comicios y que, con un panorama de más de medio millón de parados, es inmoral que se gasten 100 millones de euros en un centro de convenciones. Sin embargo, tanto el secretario autonómico, José Manuel Vela, como el consejero Gerardo Camps asumieron el sobrecoste. Se contradicen. La verdad es que asumieron que el Centro de Convenciones costaría al menos 100 millones de euros. Digo "al menos" porque Calatrava tiene la costumbre de incrementar los costes en cuanto empieza a construir.

P. ¿Cree que tendrá ocasión de ver algún otro expediente?

R. Por falta de perseverancia y de trabajo no será... Es cierto que al PP le molesta profundamente que se hagan públicas las cosas que han de ser públicas. Esquerra Unida ha puesto en evidencia su forma de actuar, que hace contratos para beneficiar a Calatrava. Por eso no sabemos si volverá a producirse esa situación, pero exigiremos ver los expedientes. Los diputados y diputadas tenemos derecho a acceder a esa información y hemos de sacar las cosas a la luz para que la ciudadanía sepa en qué se gasta su dinero.

P. ¿Qué le ha parecido esta legislatura en la que no han dejado de surgir escándalos?

R. Estamos en un momento en que la corrupción salpica prácticamente a todas las administraciones públicas. De norte a sur, el PP está plagado de casos de corrupción. Es triste. Hace que la ciudadanía se aleje de las urnas y piense que los políticos no la representan, que son todos iguales. Eso es un peligro para nuestra democracia. Hay que decirle a la ciudadanía que no todos somos iguales, que hay gente como los hombres y mujeres de Esquerra Unida que queremos transparencia y que se gobierne con ética. Lo que hace falta es limpiar las instituciones del País Valenciano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de marzo de 2011