EE UU limitará la polución para salvar 17.000 vidas

El drástico recorte provocará cierres entre las 400 centrales de carbón

Por primera vez en su historia, la agencia medioambiental del Gobierno de Estados Unidos ha propuesto una serie de regulaciones nacionales para las emisiones de materiales contaminantes, como el mercurio o el arsénico, en las centrales termoeléctricas que funcionan con carbón, lo que supondría el cierre de muchas de las instalaciones más antiguas de las 400 que hay en el país. Los republicanos, que controlan la Cámara de Representantes del Congreso, se oponen firmemente a una medida que, tras un periodo de información pública, con audiencias públicas en Atlanta, Chicago y Filadelfia, entrará en vigor a finales de año o a principios de 2012.

La Agencia de Protección Medioambiental (EPA, por sus siglas en inglés) calcula que la instalación de nuevas chimeneas reglamentarias facilitará una reducción del 91% en la emisión de mercurio y otros contaminantes, algo que salvará cada año 17.000 vidas. El coste de esas reformas para la industria se estima en 10.000 millones de dólares (7.000 millones de euros), aunque Lisa Jackson, directora de la agencia, asegura que los beneficios sanitarios serán mucho mayores: prevé un ahorro de 100.000 millones de dólares en tratamientos médicos para las empresas aseguradoras y la sanidad estatal. El aumento del precio de la electricidad será, según sus cálculos, de entre tres y cuatro dólares por factura mensual.

"El anuncio de hoy se lleva preparando desde hace 20 años, y es un gran avance respecto a la Ley de Aire Limpio, que ofrece ya un historial sin precedentes de garantías de que nuestros niños quedan protegidos de los efectos dañinos de los tóxicos que conforman la polución del aire", dijo Jackson en conferencia de prensa el miércoles. "Prevendremos muertes prematuras, ataques al corazón y ataques de asma". La mencionada Ley de Aire Limpio, de 1990, obliga a la EPA a aprobar normas que protejan a los ciudadanos de contaminantes atmosféricos que sean perjudiciales para el ser humano.

En 2005, la Administración del presidente George W. Bush aprobó una ley de canje de emisiones contaminantes que se aplicaba exclusivamente al mercurio. Fue llevada a los tribunales por diversas organizaciones ecologistas, porque no cubría otros elementos dañinos como el arsénico o el dióxido de azufre. Finalmente, la justicia invalidó aquella ley y ordenó a la EPA que redactara nuevas normas, que se proponen ahora por la vía ejecutiva. No deberán someterse a la consideración del Congreso.

Aun así, los republicanos se han propuesto debilitar a la EPA y para ello han presentado esta semana un proyecto de ley que impediría a la agencia regular en el futuro las emisiones de dióxido de carbono, algo que le permitió el Tribunal Supremo en una sentencia de 2007. Para prosperar, esa ley republicana debería pasar por el Senado, controlado por los demócratas, y sortear el veto del presidente Obama.

El senador republicano por Oklahoma Jim Inhofe ha asegurado que las más recientes propuestas de la EPA supondrán el cierre de un 20% de las plantas eléctricas alimentadas con carbón, con la consiguiente destrucción de empleos.

Estación de generación eléctrica en Thompsons, Tejas.
Estación de generación eléctrica en Thompsons, Tejas.AP

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 18 de marzo de 2011.

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