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Imputado el extesorero de Convergència por comisiones ilegales del 'caso Palau'

La oposición exige explicaciones inmediatas al presidente Artur Mas

El caso Palau le ha estallado de nuevo en la cara a CDC (Convergència Democràtica de Catalunya). Y esta vez como partido de gobierno. El juez que investiga el desfalco de la entidad musical catalana imputó ayer al extesorero del partido nacionalista Daniel Osácar por el presunto pago de comisiones irregulares que Convergència recibía a través del Palau de la Música a cambio de la adjudicación de obras públicas al grupo Ferrovial. La decisión judicial ha puesto en jaque a Convergència y ha desatado una tormenta política.

Además de Osácar, el juez ha citado a declarar como imputados al directivo de Ferrovial Pedro Buenaventura; a dos responsables de la empresa GPO Ingeniería, Emilio Vidal y Álvaro Palao; a los saqueadores confesos del Palau, Félix Millet y Jordi Montull; y a la hija de este, la exadministradora Gemma Montull. Las imputaciones forman parte de una pieza separada del caso Palau, por el que se investiga el desfalco de unos 35 millones del Palau de la Música.

El juez sospecha que pagos de Ferrovial a Millet acabaron en CDC

Según el auto judicial, el objetivo de la investigación es conocer "el destino real de las donaciones realizadas por Ferrovial al Palau de la Música" entre 2001 y 2008. El juez considera, en ese sentido, que hay indicios para pensar que las aportaciones eran, en realidad, "contraprestaciones" en las que los responsables del Palau actuaban como intermediarios en la adjudicación de obra pública a la constructora.

Los peritos judiciales de la Agencia Tributaria señalan que las partidas que podrían haber servido para satisfacer comisiones de CDC suman 2,33 millones. En esos informes aparecen cifras ligadas a un tal "Daniel", que en realidad es Daniel Osácar. El auto cita como ejemplo un documento de 2008 en el que se indica que "Daniel" recibió 675.855 euros. Ese dinero iba a parar, supuestamente, a CDC y a entidades afines, como la Fundación Ramon Trias Fargas.

En ese entramado, Millet desplegaba "una amplia actividad en dos sentidos: reclamando la adjudicación de obras y apremiando a Ferrovial para que no se retrase en el pago de las cantidades comprometidas". En el ordenador de su mano derecha, Jordi Montull, apareció información sobre la adjudicación de las obras de la Ciudad de la Justicia, en Barcelona.

Buenaventura era la "persona de contacto" de Millet en la constructora, según el juez. El saqueador confeso del Palau le envió varias cartas comprometedoras. En una de ellas, de mayo de 2002, le informa de la adjudicación de un pabellón deportivo en Sant Cugat del Vallès (Barcelona). Lo hizo antes incluso de que finalizasen los trámites y le indicaba, además, el monto exacto de la operación. La carta terminaba así: "Creo que sería conveniente que comentáramos el tema lo antes posible".

En otro escrito, aparece aplicado un porcentaje del 4% al precio de la adjudicación del pabellón. Ese mismo porcentaje aparece en las obras de la Ciudad de la Justicia y en la adjudicación de las obras de la línea 9 del metro. La oposición en bloque exigió ayer explicaciones al líder de Convergència y presidente de la Generalitat, Artur Mas, quien optó por permanecer en silencio. En su lugar, el portavoz de CiU en el Parlamento, Oriol Pujol, salió en defensa de Osácar, que fue administrador del partido hasta el pasado noviembre. La salida de Osácar fue disimulada entonces con la marcha de otro peso pesado de Convergència, David Madí, que fue secretario de comunicación del partido. Osàcar aseguró entonces haber dimitido por motivos personales y todo el partido se deshizo en alabanzas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de marzo de 2011