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El hospital privado con el concierto más caro del Sergas negocia su venta

Povisa busca comprador mientras intenta renovar su acuerdo con Sanidade

Nosa Terra, la compañía propietaria del Hospital Povisa de Vigo, negocia la venta de este centro hospitalario o de su gestión al grupo Ribera Salud, líder en España de las concesiones administrativas de gestión sanitaria, concentradas especialmente en la Comunidad Valenciana y en Madrid. Las conversaciones al efecto se iniciaron a principios de año "al máximo nivel y también de tipo operativo", según ha confirmado un portavoz de Ribera Salud a este periódico. Povisa tiene un concierto con el Sergas por el que actúa como hospital de referencia para 139.000 usuarios de la sanidad pública en el área de Vigo.

"A día de hoy, no hay ningún acuerdo cerrado", según las mismas fuentes, que señalan que en los encuentros se ha abordado "una valoración de diferentes vías de colaboración entre dos grupos empresariales privados" que, como tales y en la medida que no hay ningún pacto por ahora, no han sido comunicados al Sergas. "Habitualmente mantenemos reuniones de este tipo con empresas interesadas en conocer nuestro modelo y nuestra experiencia de más de 12 años como expertos en modelos de gestión" sanitaria, añadieron las mismas fuentes.

La negociación del nuevo concierto con el hospital vigués, sin avances

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Estas conversaciones se están produciendo en paralelo a la negociación del Hospital Povisa y el Sergas del nuevo concierto. El hospital vigués ha venido ejecutando durante la última década el concierto más caro del sistema sanitario público español con un hospital privado. La Consellería de Sanidade, para atemperarlo, canceló en los dos últimos años un acuerdo paralelo al concierto, suscrito por la anterior Xunta bipartita, dirigido específicamente a combatir, por dos millones de euros anuales, las listas de espera que batían todos los récords en el hospital vigués. Al cancelar ese contrato, las listas de espera de Povisa han ido volviendo a los niveles anteriores.

En la reunión celebrada ayer para el nuevo concierto, los representantes del hospital propusieron que su cobertura alcance a 135.000 cartillas de la Seguridad Social (ahora son 139..0000), con una tarifa per cápita de unos 600 euros. No parece que en esa síntesis haya gran diferencia o un avance significativo en las negociaciones que vienen manteniendo ambas partes desde finales del año pasado, con merodeos determinados por la propia complejidad de la evaluación de las prestaciones. Ahora, la pelota está en el tejado del Sergas.

La ratio de gasto por cartilla que maneja el sistema público gallego, con el referente de sus propios hospitales, es de 618 euros per cápita, incluyendo prestaciones que Povisa no cubre, como son hemodinámica, cirugía cardíaca, trasplantes, psiquiatría y pediatría. Además, la población a la que presta cobertura el hospital privado vigués es más joven que la media gallega y, por tanto, con menos consumo sanitario.

La negociación del nuevo concierto introduce de por sí, al menos hasta que se presenten resultados, altas dosis de incertidumbre en la organización del área sanitaria de Vigo. En el esquema de la Xunta bipartita, el nuevo hospital iba a jugar un papel de puerta única de entrada para recibir la atención sanitaria. Al Hospital Povisa se le garantizaba la actividad -mediante la derivación de pacientes desde la "puerta única"-, pero se cancelaba su condición de hospital con población asignada, una prerrogativa que ahora, en cambio, ni se discute: está ya asumida. Povisa la cifra en 135.000 cartillas, cuya asignación la conselleira Pilar Farjas señaló que se hará por decisión voluntaria de los titulares de las cartillas. En este contexto, las negociaciones del hospital con Ribera Salud añaden más incertidumbre con respecto a la organización funcional del área sanitaria viguesa. El nuevo hospital, en los planes de la Xunta bipartita, iba a impulsarla hacia el modelo común del sistema sanitario público.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de marzo de 2011