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AENA y los sindicatos firman la paz y evitan la huelga en Semana Santa

La plantilla votará un pacto que amarra sus condiciones tras la privatización

No habrá huelga en los aeropuertos ni esta Semana Santa ni en verano. A falta de que lo ratifique la plantilla la próxima semana, AENA y los sindicatos llegaron ayer un acuerdo que evita las 22 jornadas de paro convocadas para protestar contra la venta de hasta el 49% de la empresa recientemente constituida AENA Aeropuertos y la concesión de la gestión de Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat a empresas privadas.

AENA ha prometido la extensión del convenio colectivo de la plantilla hasta 2018, lo que amarra las condiciones laborales a todos los trabajadores, es decir, a los actuales empleados de la empresa pública y aquellos que se incorporen para las mismas funciones en la futura empresa concesionaria, según fuentes del ente público.

Zapatero resalta que el acuerdo asegura la normalidad en los aeropuertos

Además, garantiza el mantenimiento de los puestos de trabajo y la conversión en fijos de unos 700 empleados con contratos de relevo que actualmente existen para sustituir a empleados de AENA en jubilación parcial.

El gestor aeroportuario también tendrá "presencia" en el Consejo de Administración de las sociedades concesionarias del nuevo modelo, concretamente en Barajas y El Prat, para participar en las decisiones sobre la plantilla.

El presidente de AENA, Juan Ignacio Lema, aseguró que se han sentado las bases para desarrollar el proceso en un clima de colaboración y que para garantizar los derechos de los trabajadores se ha acordado la creación de una "filial a la que pasarán los empleados de los aeropuertos de Madrid y Barcelona voluntariamente". La empresa pública adjudicará la concesión de esa filial que hasta 2018 tendrá el convenio de la empresa pública y, posteriormente, se licitará "su venta al mercado".

Una vez las asambleas de trabajadores aprueben el acuerdo, se desconvocarán los paros impulsados por CC OO, UGT y USO, que habían puesto en vilo al sector del turismo. El Gobierno y la industria respiraron con alivio porque las fechas previstas no podían ser más claves: la Semana Santa (20 y 21 de abril, Miércoles y Jueves Santo), el 24 y 25 del mismo mes (Domingo de Resurrección y Lunes de Pascua); el 30 de abril, el 2, 14, 15, 19 y 20 de mayo (durante la campaña electoral para las municipales y autonómicas); y en verano (tres días de junio, el inicio, final y cambio de quincena de julio y los mismos para agosto).

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La protesta excluía a los controladores aéreos y los trabajadores de las compañías aéreas, pero afectaba a más de 9.000 personas pertenecientes a colectivos esenciales para las operaciones de un aeropuerto, como los bomberos, empleados de mantenimiento, los de gestión de operaciones (ejecutivos de servicio, personal que asigna puertas de embarque o cintas de equipaje) y los de servicios de pista y plataforma (señaleros, operadores de pasarelas), entre otros.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, fue preguntado por este asunto en el Congreso de los Diputados y destacó la "buena noticia". "Es un acuerdo que asegura la plena normalidad de los aeropuertos y la movilidad de los ciudadanos en fechas tan señaladas como las que se habían anunciado", dijo, y recordó que el 77% de los turistas que visitaron España el pasado año lo hicieron por vía aérea, de manera que el tráfico total de pasajeros superó los 190 millones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de marzo de 2011