El Consell gestionará el aeropuerto de Castellón y pagará las pérdidas

El principio de acuerdo con la concesionaria prevé el posible rescate total

La sociedad pública Aerocas (formada por la Generalitat, 98%, y la Diputación de Castellón, 2%) ha llegado a un principio de acuerdo con la concesionaria del aeropuerto de Castellón para que sea la Administración autonómica la que asuma el papel de gestor aeroportuario. Además, la Generalitat y la Diputación se comprometen a pagar las más que posibles pérdidas que supondrá la puesta en marcha de esta infraestructura durante los primeros ocho años, tal como anunció ayer Carlos Fabra, presidente de la institución provincial y de Aerocas. Así, "garantizamos a la concesionaria el coste cero", manifestó.

Una vez transcurridos los primeros ocho años, se plantearán dos posibilidades: que la Administración rescate la concesión y plantee un nuevo concurso o que la concesionaria se haga cargo de la gestión completa asumiendo todos los gastos, tal como indicó Fabra.

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Las negociaciones entre la promotora y la concesionaria del aeropuerto se iniciaron después de que la segunda planteara la necesidad del restablecimiento del equilibrio económico financiero, dadas las malas previsiones y la falta de rentabilidad. Se planteó tanto el rescate como el reequilibrio y finalmente se ha optado por una fórmula mixta, alcanzada in extremis y con el único objetivo de que el aeropuerto se ponga en marcha o, al menos, se inaugure.

Fabra no quiso adelantar el coste que supondrá para la Administración el compromiso del pago por la gestión y las pérdidas del aeropuerto, pero cabe recordar que ya cifró en unos 4,5 millones de euros anuales el montante que la promotora ha de asumir, por ley, tras los últimos cambios normativos (coste de controladores, bomberos y seguridad). A este se unirán las pérdidas que genere la infraestructura, en la que la concesionaria explotará los servicios de tierra. El único coste que se elimina para Aerocas es la obligación de pagar seis euros por cada pasajero, en el caso de que no se llegue a los 600.000, tal como estipulaba el contrato. Los ingresos con los que contará la Administración serán los correspondientes al canon y en concepto de servicios de navegación aérea, que no están cuantificados.

Pese a que ha sido Fabra el que ha liderado las conversaciones, el acuerdo ha de ser avalado por la Administración autonómica, que aún no se ha pronunciado. Ayer, la reunión del consejo de administración de la sociedad pública no contó con la presencia de ninguno de los dos consejeros, Gerardo Camps y Vicente Rambla, que forman parte del mismo. En cualquier caso, Fabra dijo que el principio de acuerdo había sido aprobado, por unanimidad.

El presidente de Aerocas anunció también que la inauguración tendrá lugar entre el 20 y el 25 de febrero, aunque no será hasta varios meses después cuando la infraestructura esté operativa ya que, de momento, no se ha solicitado la autorización para operar, que ha de aprobar el Ministerio de Fomento. A partir de entonces, el aeropuerto podría empezar a funcionar si se cierra algún acuerdo con las compañías ya que, de momento, solo se ha admitido el interés, sin concretar, de Ryanair, Blue Air, Wizzair, Jet2.com y Air Nostrum.

Carlos Fabra con otros miembros del consejo de administración de Aerocas antes de iniciar la reunión.
Carlos Fabra con otros miembros del consejo de administración de Aerocas antes de iniciar la reunión.ÀNGEL SÁNCHEZ

Abertis levanta el vuelo

La competencia entre Globalvía y Abertis en el logro de concesiones ha sido el motivo, según dijo ayer Carlos Fabra, de la salida de Abertis del accionariado de Concesiones Aeroportuarias, la empresa a la que se adjudicó la concesión del aeropuerto de Castellón. Fabra manifestó, hace unas semanas, su convencimiento de que la intención de Globalvía (compuesta por Caja Madrid y FCC) era la de abandonar la concesionaria de Castellón, ya que ha sido la que mayor presión ha ejercido por suscribir un acuerdo que garantice la rentabilidad de esta adjudicación. "Quiere marcharse", dijo, porque "la situación del turismo, de los aeropuertos y de la economía hace que Globalvía no crea que es el mejor momento para ser concesionario", afirmó.

Sin embargo, finalmente, la que ha decidido abandonar Concesiones Aeroportuarias es Abertis, que tenía una participación del 5%. Según explicó Fabra, que es presidente de Aerocas, la sociedad pública promotora de la infraestructura, sus acciones serán repartidas entre el resto de socios, es decir, entre la propia Globalvía, que contaba con un 45%, Lubasa (30%), Bancaja (15%) y PGP, con el 5%.

Otra de las cosas que Fabra anunció hace unas semanas era su intención de acabar con las negociaciones particulares con Globalvía y dedicarse a hablar con Concesiones, es decir, con el total de la sociedad concesionaria. Sin embargo, ayer desveló haber mantenido otra reunión con la sociedad compuesta por FCC y Caja Madrid que justificó alegando que "son los socios mayoritarios". Además, adujo que la mercantil no solo cuenta con el 45% de las acciones sino que el porcentaje de esa parte del accionariado se eleva hasta el 60% lo que quiere decir que Caja Madrid arrastra a Bancaja en las decisiones sobre esta sociedad, tras la fusión entre ambas entidades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 12 de marzo de 2011.

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