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Reportaje:SERVICIOS

Digital + abre su videoclub

El cliente tiene 30 días para el visionado del título elegido - Una red de servidores suministra el contenido desde el punto más cercano

Digital +, la plataforma de televisión por satélite, incorpora la conexión a Internet para ofrecer servicios personalizados. Por un lado, Digital + A la carta permite al abonado recuperar contenidos que ya no están en emisión. Por otro, la apertura esta semana de Digital + Videoclub, en fase de pruebas, permitirá el alquiler para el visionado de un largo catálogo de películas y series. Todo ello, en el momento en que le apetezca al espectador.

Digital + Videoclub irá creciendo hasta convertirse en una biblioteca audiovisual con centenares de títulos de filmes y, próximamente, con la vida entera de las series de televisión, tanto de las emitidas en canales de pago como de las ofrecidas por las televisiones en abierto. La descarga es muy rápida. El cliente dispone de 30 días para ver el título elegido desde el momento de la descarga y dispone de 48 horas para verlo desde el instante que inicia su visionado. Si se interrumpe una descarga, puede reiniciarse a voluntad.

El equipo básico es el codificador iPlus, con capacidad para 200 horas

El interfaz para gestionar el servicio es intuitivo y familiar al cliente

El servicio A la carta permite repescar emisiones de Digital +

Para Àlex Martínez Roig, director general de Contenidos, se trata de abrir un nuevo espacio de consumo, en beneficio de los creadores, que permite convertir en minicines las pantallas de los casi 1.800.000 abonados a Digital +. Mientras que el servicio A la Carta será sin coste para los abonados, el de Videoclub, con títulos más cercanos al estreno en salas de cine, tendrá un precio. En los próximos meses, este servicio también se abrirá, a través de la web, a espectadores no abonados a la plataforma. Digital + espera llegar a 400 títulos en el catálogo del videoclub en mayo. Los precios varían en función de si se escoge la versión en alta definición, o no, y de su condición de estreno o serie de televisión. Alquilar un filme de estreno en formato estándar costará 3,99 euros (4,99 en alta definición). Un título de catálogo costará 1,99 euros (un euro más en HD) y el precio de las series irá de 1,99 euros a 2,99 euros (HD).

Para Martínez Roig, ello supone que Digital + pasa de ser una oferta de televisión a una oferta global de entretenimiento digital, con la pretensión de llegar a los espectadores a través de todos los soportes (televisor, tableta, móvil, ordenador) y con tecnologías opcionales (desde la alta definición al 3D). "Se trata de que la tecnología no sea un obstáculo para disfrutar de los contenidos y construir la operación legal de oferta de entretenimiento más potente de este país". Digital + dispone de estos contenidos gracias a sus convenios con las majors de Hollywood, con el cine español y con lo mejor del cine independiente de Europa y EE UU. A este catálogo se incorporan las series de televisión, por ejemplo las de HBO, un producto audiovisual que ha recobrado un gran prestigio por la osadía temática y estética de muchas de ellas.

Internet, en este caso, es una plataforma más para que el espectador pueda interactuar y administrar su consumo de entretenimiento a discreción. En el caso de Digital + A la carta, permite la respesca de los contenidos de la plataforma sin que el abonado tenga que pagar más por ello. El espectador construye su parrilla de programas personalizada. Desde que se activó hace un mes, se han producido más de 100.000 descargas.

La preparación de este servicio ha requerido un trabajo de diseño del interfaz y una gran operación de sostenimiento tecnológico, como explica Fernando Enrile, director de Servicios y Sistemas de Televisión Digital.

Mientras el satélite envía todos los contenidos ofertados y el codificador discrimina los accesibles al cliente en función del contrato, Internet permite los servicios a la carta en cualquier momento a elección del espectador. Para ello, Digital + formatea cada archivo (por ejemplo, un filme), le introduce los metadatos y deposita este fichero en empresas especializadas en el albergue de estos contenidos con una amplia y desperdigada red de servidores de tal manera que buscan en cada petición ofrecer el servicio desde el servidor más cercano al espectador para acortar el máximo el tiempo de latencia. La señal viaja a dos megabits por segundo y en el caso de la alta definición, a cuatro megabits por segundo.

El uso de este servicio no paraliza los habituales de Digital +. El espectador, por ejemplo, podrá realizar dos grabaciones simultáneas, la de un programa de la plataforma y del filme que haya alquilado en el videoclub. Hasta ahora, los abonados que disponen de iPlus, imprescindible para disfrutar de esta oferta, pueden grabar las emisiones en antena y programar el futuro, cuando dan la orden de que se graben todos los capítulos de una serie sin necesidad de estar atento al momento de su emisión para realizar la grabación. Con el servicio de Digital + A la carta también se podrá recuperar la oferta del pasado. El codificador iPlus ya está en más de 350.000 hogares y se espera que a finales de año lo tengan medio millón. Con él se puede disfrutar de la alta definición o de la TDT.

El interfaz y el sistema de órdenes desde el mando habitual del iPlus se ha procurado que sean familiares al abonado, que no tenga que realizar nuevos aprendizajes para manejar los nuevos servicios. Gracias a la incorporación de un complejo sistema de metadatos, el espectador tiene una completa información de la oferta y el estado de las grabaciones. El equipo básico es el codificador iPlus, con capacidad para almacenar 200 horas de emisión (100 si se hace en alta definición). Y conexión a Internet. No se descarta que en futuras versiones del iPlus vaya equipado con wifi. La conexión debe realizarse con un cable Ethernet conectado al router que suministra ADSL. En caso de que la distancia sea notable cabe la posibilidad de adquirir un conector PLC que envía la señal a través de la propia red eléctrica del domicilio. Basta enchufar un terminal del mismo en el router y otro en el codificador.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de marzo de 2011