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SONDEO DE METROSCOPIA | Clima social de marzo

Rechazo a bajar el límite de velocidad

El PP consolida su ventaja (15,9 puntos) a un año de las elecciones generales

A un año de las elecciones generales empieza a cundir la idea de que el PSOE no tendrá tiempo suficiente para dar la vuelta a las encuestas. El tiempo y las circunstancias corren en contra de los socialistas. Porque se consolida la ventaja del PP y no hay indicios de remontada; porque la situación económica no solo no mejora, sino que aparecen nubarrones por las revueltas en los países árabes; porque Zapatero está desgastado y no termina de despejar su futuro para que su hipotético sucesor pueda movilizar a sus votantes y, sobre todo, porque el Gobierno sigue estando obligado a tomar medidas impopulares.

La última, la de limitar a 110 kilómetros por hora la velocidad máxima, para ahorrar carburantes, es rechazada por el 69% de los ciudadanos, según el sondeo de Metroscopia para EL PAÍS. Apenas quedaban ya ecos de otros recortes, como el de las pensiones, que había lastrado al PSOE, aunque fuera amortiguado por el acuerdo social, y el Gobierno ha impulsado esta medida que, según la encuesta, ha sido pésimamente acogida tras la notable falta de pedagogía política.

La mayoría de los votantes del PSOE quiere que Zapatero aclare ya su futuro

Por eso, hasta un 57% de votantes del PSOE rechaza esta medida. Los ciudadanos no la apoyan y ni siquiera le encuentran utilidad, porque el mensaje del Gobierno no ha calado en absoluto, y esa falta de credibilidad se traduce en que el 80% opina que no reducirá el consumo de energía y el 71% que tampoco disminuirá los accidentes de tráfico. Los ciudadanos sí están dispuestos a respaldar otras medidas, como la reducción de coches oficiales, la dismunición de la iluminación de edificios públicos y carreteras y la sustitución de bombillas de alumbrado. Pero el 58% estaría en contra de limitar el tráfico de coches en función de que tengan matrículas pares o impares.

La necesidad de tomar medidas como esas no solo impide la remontada, sino que la ventaja del PP es de 15,9 puntos, es decir, un punto más que hace solo un mes. Un 44% del voto estimado es para los populares y un 28,1% para los socialistas. Estos nunca han tenido un resultado tan malo y, por tanto, no es previsible que sea así dentro de un año. Pero sí indica que le será muy difícil movilizar a los suyos hasta el punto de ganar las elecciones.

En este momento solo un 45% de los votantes anteriores del PSOE están dispuestos a volver a apoyar a este partido. En parte porque la valoración de José Luis Rodríguez Zapatero no para de caer y cada vez son más los ciudadanos que consideran que debe despejar ya la incógnita sobre si se presenta o no a la reelección.

El presidente no moviliza a los suyos y, además, aparece como amortizado. De hecho, el 67% de los votantes del PSOE dice no confiar en él y un 51% rechaza su gestión. Un 57% de los votantes socialistas asegura que debe anunciar que no se presenta antes de las elecciones autonómicas y municipales del 22 de mayo. De esa forma, el PSOE no sería arrastrado por la imagen de Zapatero y, además, los electores podrían movilizarse en apoyo a un hipotético nuevo líder.

Si Zapatero no se presentara, la mayoría de los votantes socialistas quiere que el sucesor sea elegido en elecciones primarias y con la participación de simpatizantes.

Los dos nombres que se han barajado hasta ahora como posibles sucesores son precisamente los dos únicos miembros del Gobierno que aprueban: Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón.

El vicepresidente primero y ministro del Interior tiene un balance de 18 puntos a favor, en la resta entre quienes le aprueban (54%) frente a los que le suspenden (36%). Y la ministra de Defensa tiene 12 puntos a su favor (49% frente a 37%). José Blanco, ministro de Fomento, cae estrepitosamente y duplica en un mes su rechazo, como supuesto responsable de la propuesta sobre reducción del límite de velocidad.

La otra circunstancia que dificulta la remontada es que los ciudadanos no vislumbran el final de la crisis y el pesimismo sigue muy presente. Nueve de cada diez encuestados aseguran que la situación económica es negativa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de marzo de 2011