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Camps respira con su nominación

El presidente insiste en la teoría de la conspiración y busca mejorar su imagen

Alivio. Esa es la principal sensación que ayer transmitió el PP de la Comunidad Valenciana tras conocer que Génova había desbloqueado la nominación de Francisco Camps como candidato a la presidencia de la Generalitat.

Unos porque, con la nominación de Camps, ven garantizada su continuidad en puestos clave tanto en el partido como en las instituciones. Otros, que también están envueltos en procesos judiciales, porque consideran que la doctrina Camps les da la cobertura necesaria para seguir adelante con su carrera política.

Pero quien más satisfecho se mostró ayer fue el propio presidente de la Generalitat que, tras semanas de insistir ante Génova para que lo proclamasen, ayer vio satisfecha su reivindicación ante Mariano Rajoy. Con esa convicción acudió a la sesión de control de las Cortes Valencianas, más relajado que en anteriores ocasiones. Tanto, que se permitió llegar al hemiciclo antes que los miembros de la Mesa de la Cámara y hacer un corro con los diputados populares presentes. Allí hizo público que la diputada Alicia de Miguel acudirá el sábado a La Noria, el programa de Tele 5, donde tendrá la responsabilidad de defenderle ante los tertulianos. Una elección del propio Camps, que descartó que fuese Ricardo Costa tal y como había solicitado la productora de La Noria, que también ha invitado a participar al candidato socialista Jorge Alarte.

Luna dice que no se achantará ante el PP y denunciará la corrupción

En medio de ese clima distendido, Camps se enfrentó en la sesión de control -ya solo le quedan dos antes de acabar la legislatura- a la oposición.

El jefe del Consell, que busca recomponer su maltrecha imagen tras la nominación como candidato del PP, aprovechó la pregunta del socialista Ángel Luna -que interpelaba sobre la grave situación institucional de la Generalitat- para insistir en la teoría de la conspiración y presentarse, otra vez, como una víctima.

"Es un montaje, usted forma parte de este montaje y ayer un juez dijo que usted forma parte de un montaje", dijo Camps en referencia a la imputación a Luna por exhibir en el hemiciclo un informe policial del caso Gürtel que estaba bajo secreto de sumario y en el que se desvela el negocio millonario hecho por la trama corrupta con ocasión de la visita del Papa a Valencia.

Luna replicó: "Es preferible estar en el banquillo por denunciar la corrupción que por ampararla". Y luego, remachó: "Puestos a tener connivencia, en todo caso más vale tenerla con los servidores del Estado que con una trama corrupta".

En este punto, Camps cogió el rábano por las hojas y acusó a Luna de afirmar que tenía "connivencia con el aparato del Estado". Con la claque preparada, el jefe del Consell ordenó a su partido que aportara la declaración del portavoz socialista en el Diario de Sesiones al juez que instruye el caso contra Luna por supuesta revelación de secretos.

Alharaca que no estremeció al socialista, que aseguró: "Si tengo que terminar en la cárcel por denunciar la corrupción, lo haré". Luego Camps viajó hasta Murcia para, en un ambiente más plácido, recibir la noticia de su nominación como candidato. Allí mostró su satisfacción y empezó a intentar recomponer su figura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de febrero de 2011