Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:

Memoria heroica

En una secuencia de esta película -que, en ningún momento, logra desembarazarse de su aspecto de sobredimensionado telefilme de tercera-, el rey Juan Carlos reclama a su esposa la presencia de su hijo Felipe. Cuando comparece el querubinesco vástago, el monarca le pide que se fije bien en todo lo que va ocurrir ese día en el palacio de la Zarzuela. Ignora el crítico la veracidad histórica de la grimosa línea de diálogo, pero el tono de la escena delata el discutible propósito que anima el proyecto: reafirmar la memoria heroica de la desarticulación del golpe como un triunfo de la democracia (y, por supuesto, de la monarquía).

Imposible no recordar la perplejidad de Javier Cercas al leer los artículos que, en su momento, conmemoraron el 25º aniversario del 23-F: "Yo había contado el golpe del 23 de febrero como un fracaso total de la democracia, pero la mayoría de aquellos artículos, reportajes y entrevistas lo contaban como un triunfo total de la democracia".

23-F

Dirección: Chema de la Peña.

Intérpretes: Paco Tous, Juan Diego, Fernando Cayo, Ginés García Millán, Luis Zahera, Lluís Marco.

Género: histórico. España, 2011.

Duración: 97 minutos.

23-F es la desalentadora demostración de que, después de Anatomía de un instante, aún hay quien tiene la osadía de contar el golpe de cierta manera. Lo más preocupante es que, detrás de todo, se detecte antes la desidia que la obcecación. Desidia, pero también irresponsabilidad y un porcentaje nada desdeñable de inmadurez. Chema de la Peña y su guionista Joaquín Andújar parecen resueltos a construir su particular United 93 (2006) sobre el golpe de Estado: la forzada objetividad de Greengrass tampoco acababa desvelando ninguna verdad, pero 23-F engarza su sucesión de lugares comunes con la despreocupación alarmante de quien ni siquiera cae en la cuenta de que está haciendo cine apolítico sobre una de las grandes zonas de sombra de nuestra historia reciente. La configuración del reparto es, también, un libro abierto: a los parecidos razonables previamente establecidos por tv-movies de última hora se añaden caracterizaciones caricaturescas, dignas de sketch cómico del canal Intereconomía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de febrero de 2011