Reportaje:

Una victoria defensiva

Un libro relata la importancia de la suma de combates por el control de Valencia en el devenir de la Guerra Civil

Quizás porque no haya alcanzado el renombre de batallas como Belchite, el Ebro, Madrid, Guadalajara o Jarama. Porque se luchara a lo largo de un disperso frente de más de 150 kilómetros o porque no tomaran parte en ella mitos de la iconografía republicana como El Campesino, Líster o Modesto, la batalla por Valencia no ha ocupado un lugar destacado en la historiografía de la Guerra Civil.

Sin embargo, a lo largo de un centenar de días, entre principios de abril y el 25 de julio de 1938 se sucedieron una serie de intensos combates por el control de Valencia que influyeron de forma determinante en la moral de las tropas republicanas y en el transcurso de la contienda en un momento en el que resistir -para la República- podía ser sinónimo de victoria si la guerra contra el fascismo daba el salto a todo el continente, como finalmente sucedería en septiembre de 1939.

La historiografía clásica no ha prestado atención a esta batalla
La línea XYZ logró detener la ofensiva hacia el sur

Edelmir Galdón destaca estos aspectos en su obra La Batalla por Valencia, una victoria defensiva. El libro supone una aportación novedosa a la literatura relacionada con la Guerra Civil no solo por reivindicar la importancia de los combates que se sucedieron por la conquista de la ciudad. También porque Galdón se ha aproximado al tema desde lo que se podría definir como la curiosidad del excursionista. "Hago muchas excursiones y en ellas observé la cantidad de restos de líneas de resistencia y construcciones militares que había por la zona de Espadà y que en ninguna parte había información suficiente sobre todo aquello. El libro es el resultado de las investigaciones que hice por explicarlo", relata.

La lucha por Valencia comenzó tras la derrota de la batalla de Teruel y la "debacle militar" de la ofensiva de Aragón que acabó con la división de la zona republicana en dos y la irrupción en Vinaròs de las tropas franquistas. Franco se fijó entonces la captura de Valencia como el siguiente objetivo dada su importancia como principal puerto de entrada de provisiones y munición de la República.

Sin embargo, el avance fulgurante de las tropas sublevadas se topó con la resistencia del Ejército Popular, que recuperó parte de la moral perdida. Galdón destaca la importancia de la batalla por Valencia en retrasar el desenlace de la guerra y en desgastar al ejército franquista mientras el Estado Mayor republicano preparaba la ofensiva del Ebro. Buena parte del mérito lo atribuye a la llamada línea XYZ -"las tres últimas letras del alfabeto porque detrás ya no quedaba nada hasta Valencia"- una estructura defensiva de trincheras desde la sierra de Javalambre, pasando por la sierra del Toro hasta la localidad de Almenara, de la que se recogen numerosos testimonios gráficos que aún perduran.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 23 de febrero de 2011.

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