Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Luna repite ante el juez que no tiene el informe de Gürtel

Ángel Luna, portavoz parlamentario del PSPV-PSOE, volvió a declarar ayer en el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) valenciano por haber mostrado en las Cortes, en marzo pasado, un informe de la Brigada de Blanqueo de Capitales que señalaba cómo la trama Gürtel logró beneficios millonarios de la retransmisión de la visita del Papa en Canal 9. El documento estaba entonces bajo secreto de sumario, y el Partido Popular lo denunció. En diciembre, Luna declaró ante el magistrado del TSJ Juan Montero como presunto autor de un delito de revelación de secretos. La acusación fue posteriormente desestimada por el juez que, sin embargo, volvió a citar a Luna ayer para investigar si había cometido un delito de encubrimiento.

La causa por encubrimiento no parece tener mucho recorrido

El portavoz socialista repitió ante el juez que no tiene en su poder el informe (sobre el que se levantó el secreto hace meses) y que desconoce quién se lo hizo llegar. A la salida del tribunal, Luna declaró que su preocupación seguía siendo "el fondo del asunto": cómo logró la trama Gürtel hacerse con tres millones de euros de Canal 9, "de los que 500.000 euros presuntamente están en el bolsillo de Pedro García", exdirector general de la televisión pública valenciana.

El abogado del PP, Jorge Carbó, calificó las explicaciones de Luna ante el juez de "inverosímiles", lamentó que se mantuviera "enrocado" en su postura y dejó abierta la petición de nuevas diligencias.

La causa no parece que vaya a tener, sin embargo, gran recorrido. Según las fuentes jurídicas consultadas, es difícil encajar los hechos en el delito de encubrimiento. Sería necesario probar, en primer lugar, que el diputado del PSPV sabía que al hacerle llegar el informe alguien estaba cometiendo un delito. El portavoz socialista siempre ha manifestado que no sabía que el informe tuviera carácter secreto, y por tanto aún menos que alguien cometiera un delito al enviárselo. Y que cuando lo enseñó a las Cortes el documento había sido desvelado por varios medios (el primero, EL PAÍS, el 16 de octubre de 2010). Y ninguna prueba aportada a la causa ha debilitado esa versión.

Para ser encubridor, además de conocer el delito, Luna tendría que haber ocultado, alterado o inutilizado "el cuerpo, los efectos o los instrumentos de un delito, para impedir su descubrimiento". Y lo que hizo el diputado socialista fue más bien lo contrario a ocultar, alterar o inutilizar el cuerpo del delito (es decir, el informe de la policía): lo enseñó ante decenas de parlamentarios, cámaras fotográficas y de televisión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de febrero de 2011