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El 'sicario' era el bueno

Detenida una mujer por encargar el asesinato de la esposa de su amante

Un falso sicario que ofrecía servicios de seguridad privada a través de Internet ha acabado evitando un crimen: el que él mismo debía cometer por encargo de una mujer, que ahora ha sido detenida por los Mossos d'Esquadra. La arrestada, española de 29 años, encontró en la Red la página web de un hombre que ofrecía servicios de vigilancia (todos legales) y destacaba su experiencia en conflictos internacionales. De forma sorprendente, la mujer le tomó por un asesino a sueldo y, ni corta ni perezosa, le ofreció 2.400 euros por liquidar a la esposa de su amante. La cifra, según fuentes policiales, está en la franja alta de lo que se puede llegar a pagar por este tipo de encargos.

Al principio, el hombre tomó a broma la petición. Pero se asustó de veras cuando la mujer le narró detalles de su relación y le concretó en qué circunstancias debía cometer el crimen. El pasado 9 de diciembre, el falso sicario acudió a una comisaría de los Mossos y denunció los hechos, avanzó ayer la Cadena Ser.

La policía autonómica constató la verosimilitud del encargo y dio prioridad al caso. Los agentes suplantaron al falso sicario para descubrir la identidad de la inductora, evitar que contactara con un asesino de verdad y proteger a la víctima. Los investigadores intercambiaron decenas de correos electrónicos con la mujer, que les facilitó infinidad de datos personales de su objetivo. El 12 de enero, los mossos y la mujer concertaron una cita en Barcelona para que ésta hiciera un primer desembolso de 500 euros. "La detuvimos con las manos en la masa", resumió ayer el inspector Ramon Grasa, jefe de investigación de los Mossos en Barcelona.

La presunta inductora del crimen, que ya ha ingresado en prisión provisional, mantenía una relación sentimental con un hombre casado. Ambos, además, eran compañeros de trabajo. Según fuentes del caso, la mujer se obsesionó con su amante y quiso quitarse de encima uno de los vértices de ese triángulo amoroso. Grasa subrayó que el marido de la potencial víctima desconocía el plan urdido por su amante.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de febrero de 2011