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Muere Dalda, figura clave del urbanismo comprometido

El urbanista de varias ciudades gallegas y villas con cascos históricos destacados, Juan Luis Dalda Escudero, falleció ayer en A Coruña a los 65 años de edad. Doctor en Arquitectura y Urbanismo, era profesor titular de Urbanística y Ordenación de Territorio de la Escuela Técnica Superior de A Coruña. Aquejado de un cáncer de pulmón que le diagnosticaron en mayo del año pasado, este arquitecto de gran renombre había vuelto a retomar su actividad profesional hasta que hace 10 días recayó al sufrir una insuficiencia pulmonar que finalmente no pudo superar.

Socio fundador con el economista Ánxel Viña de la Oficina de Planeamiento, un equipo multidisciplinar creado en 1978 y del que ahora también forman parte los arquitectos Alfonso Díaz Revilla y José Díaz Sotelo, Dalda participó en la dirección de planes y proyectos de planificación urbanística de una treintena de ayuntamientos, entre ellos Santiago, Ferrol, Oleiros, Betanzos o el último de Ourense, en 2008.

Rehabilitación de Lugo

Es además el autor de los planes especiales de protección y rehabilitación del recinto amurallado de Lugo, de los cascos antiguos de Ribadeo, Muros o Vigo, y de conjuntos históricos como el de A Magdalena de Ferrol. Junto con Viña, redactó el plan especial de protección y rehabilitación de la ciudad histórica de Santiago, en vigor desde 1991, y que les valió siete años después el Premio Europeo de Urbanismo que concede la Comisión Europea y el Consejo Europeo de Urbanistas. Realizó también los planes especiales de ordenación de los puertos de Vigo y Ferrol, así como diversos estudios estratégicos y protectos de investigación sobre la estructura territorial de las ciudades del Eje Atlántico Galicia-Norte de Portugal.

Dalda será recordado, destacó la delegación coruñesa del Colegio de Arquitectos de Galicia, "por su valía humana, su integridad y el entusiasmo con el que vivía su profesión". Su trayectoria profesional era destacada pero también su labor docente que empezó en 1977 en la escuela coruñesa y de la que era profesor titular desde hace casi dos décadas. "Era un comprometido incondicional", subrayó su socio y amigo Ánxel Viña al apuntar que Dalda pretendía retomar sus clases en el próximo cuatrimestre. Su fallecimiento sorprendió a todo el mundo. "Era el representante de un urbanismo gallego de calidad, un profesional de gran talento", subrayó el Ayuntamiento de Santiago.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de febrero de 2011