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Interiores de un interiorista

El palacio del célebre decorador Duarte Pinto en La Latina se pone a la venta - Christie's subastará sus lujosas pertenencias valoradas en 1,7 millones de euros

Un imponente palacio de ladrillo rojo, unas largas escaleras, un portero que guía con cuidado a los visitantes y decenas de curiosos movidos por la admiración, el lujo y por un punto de voyeurismo. La casa de subastas Christie's abrió al público la casa de Duarte Pinto Coelho (Cascais 1923, Cáceres 2010), un redescubridor del arte decorativo en España, un interiorista que tras formarse en París se instaló en Madrid en la década de los cincuenta, y cuya intuición para la decoración pronto corrió entre la aristocracia.

Los visitantes se detienen en las fotografías de los Reyes de España, los jabones y colonias del baño, la colección de bastones y hasta los sobres que pueblan el escritorio. "Es la primera vez en España que abrimos una casa tal y como el dueño la dejó, de modo que lo que se ve es una casa vivida", asegura el consejero delegado de Christie's en España, Juan Várez.

Pinto fue un gran anfitrión. Capote, Dalí y Kissinger pasaron por la casa

Porcelanas chinas en blanco y azul, biombos asiáticos, muebles de India en ébano y hueso, techos pintados que simulan relieves, paredes enteladas, bustos de mármol, alfombras de cuenca, un antonio lópez (la pieza más cara de la subasta). En una entrevista a la revista portuguesa Caras en diciembre de 2009, Duarte decía: "Mi casa es grandiosa, espectacular, acogedora. Una vez puse los muebles ya nunca más me pude mover de aquí".

La casa actualmente está en venta, el anuncio podría ser: primera planta, 500 metros cuadrados, techos de cuatro metros y medio de altura, distribución particular -tres salones, un comedor, un dormitorio y un baño debido a que antes de vivienda fue colegio y laboratorio fotográfico-. El precio de este piso palacio en el corazón del barrio madrileño de La Latina: tres millones de euros.

"Exquisito, respetuoso y refinado", así recuerda a Duarte la también decoradora Elisa García Tapia, que lo conoció durante su juventud al tiempo que destaca el trabajo que el decorador portugués hizo para la Escuela Superior de Canto en la calle de San Bernardo. "No era un amueblador sino que su decoración dejaba un poso cultural, un pensamiento. Acabó siendo también un coleccionista porque amaba las artes decorativas y cuando amas la profesión no puedes abandonar las joyas que encuentras". Una de esas joyas es el órgano, declarado Bien de Interés Cultural, que preside uno de los tres salones de la casa. Una de las empleadas de Christie's explica que la subasta no incluye el imponente instrumento, ni los pianos ni el cuadro de Velázquez que cuelga sobre el escritorio.

Duarte Pinto también fue un gran anfitrión. Salvador Dalí, Truman Capote y Henry Kissinger fueron algunas de las figuras que pasaron por su casa. Tapia cuenta que en su casa de Trujillo (Cáceres) "la mantelería, la vajilla, la cristalería era distinta cada día, diferente incluso cada comida. Hasta para decorar la mesa tenía en consideración los olores, el paisaje y la hora del día".

El legado decorativo de Duarte Pinto se subastará en Londres los próximos 20 y 21 de julio. En total, 800 lotes de objetos con un valor estimado de 1,7 millones de euros. "Comprar uno de sus objetos es llevarse parte de su magia", concluye Tapia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de febrero de 2011