Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El número de extranjeros en el padrón se frena

Revisado y reajustado el padrón de 2010, los últimos datos revelan la "estabilización" en la llegada y salida de extranjeros, aunque se aprecia una caída en la llegada de inmigrantes que sigue la tendencia, ahora más acusada, de años anteriores. Los empadronados en España en 2010 suman ya 47.021.031; de ellos, 5,7 millones son extranjeros, 99.063 más que el año anterior. Pero de 2008 a 2009 el crecimiento fue superior a 380.000, y en el periodo anterior sobrepasó los 750.000.

El demógrafo Juan Antonio Fernández Cordón señala: "El crecimiento desciende año tras año, casi puede decirse que ya no crecemos en habitantes por la vía de la inmigración. Y lo interesante es que disminuye la población de extranjeros en edad de trabajar, sobre todo entre los hombres. Creo que se están yendo, sobre todo hombres de esas edades. Y eso quizá podría explicar, en parte, la disparidad en las cifras del paro entre comunidades. En Andalucía o Murcia el aumento de extranjeros ha caído menos, mientras que en Cataluña, por ejemplo, el saldo de extranjeros en edad activa es negativo".

Las cifras también pueden mirarse de otro modo. Por el origen de los extranjeros. Hay 105.000 comunitarios empadronados de nuevo, pero el resto del mundo ofrece un saldo negativo de unos 6.000, por eso la cifra total es de 99.000 empadronados más que el año anterior.

Movimiento laboral

El catedrático de Sociología de la Complutense Joaquín Arango explica: "Creo que se ha estabilizado la presencia de inmigrantes pero las cifras son tan pequeñas que su significación es modesta. El grueso se debe a los comunitarios y de ellos los búlgaros y los rumanos solo representan una cuarta parte. El resto son británicos, alemanes, franceses. En estos casos cabe más hablar de movilidad laboral [o jubilación] que de inmigración económica como solemos entenderla"

Arango avisa de que los datos pueden despistar. "No podemos decir que los latinoamericanos se van, aunque sea la población que muestra más caída. En estos casos también se puede hablar de naturalización: a muchos de ellos ya no se les cuenta como extranjeros porque han adquirido la nacionalidad, algo que para esta comunidad es más sencillo", señala. Los españoles empadronados de origen latinoamericano han aumentado en 23.000.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de febrero de 2011