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Reportaje:

Operaciones de bajo coste

Un hospital indio practica hasta 30 intervenciones de corazón al día - El centro recurre a la economía de escala y al trabajo en cadena para abaratar el proceso

Decenas de bebés se recuperan de una reciente operación del corazón. Sus pequeñas bocas están tapadas con tubos y un sinnúmero de aparatos electrónicos miden sus signos vitales. A su alrededor, un ejército de enfermeras se encargan de ellos.

En el mismo edificio, el doctor Praveen opera el corazón a un paciente. En la sala contigua le espera ya anestesiado el siguiente enfermo. El cirujano explica que realiza tres o cuatro operaciones en un solo día, pasando de quirófano a quirófano.

Este es el hospital que más operaciones de corazón hace en el mundo, actualmente unas 30 al día, pero tiene capacidad para 50. Al año alcanza hasta unas 7.000. Se llama Narayana Hrudayalaya, es privado y está en Bangalore, el Silicon Valley al sur de India. "Funciona como una economía de escala: a más operaciones y hospitales más grandes, nuestros costes se reducen", explica su fundador, el cirujano de cardiología Devi Shetty.

Un médico: "Hago esto tantas veces que podría hacerlo con los ojos cerrados"

Pacientes de Asia y África se tratan en Bangalore atraídos por el precio

Este médico, que fue el encargado de intervenir el corazón de la madre Teresa de Calcuta, asegura que fue influenciado por su altruismo. "El cuidado de la salud debe ser separado de la posición económica, es una cosa de dignidad. El acceso universal a la salud debería ser el objetivo de toda la civilización".

Para bajar el precio, grandes volúmenes. Shetty apuesta por modelos de hospitales grandes y da algunos ejemplos: mientras otros centros usan sus aparatos especializados (como escáneres o resonancias magnéticas) solo unas ocho horas al día, aquí se usan 14 horas. O ahorran hasta el 40% en los guantes quirúrgicos y otros instrumentos importándolos directamente del fabricante en vez de comprándolos a un intermediario en India. También pagan a su medio centenar de cirujanos un salario, no cobran en función del número de operaciones que realizan. Esta ciudad-hospital tiene también otras especialidades como oncología o traumatología, y entre todas tienen 3.400 camas, y se espera llegar a 5.000.

Con estos volúmenes, las operaciones de corazón de todo tipo son mucho más baratas que en otras partes del mundo: en promedio, de 1.100 euros a 1.400 euros. Aunque los precios dependen del paciente. El 40% de los enfermos, los que tienen dinero, pagan el equivalente a unos 1.800 euros por operación. A cambio, el 60% paga menos de eso y los que no pueden pagar son operados gratis.

El hospital es también un centro de turismo sanitario al que llegan personas de muchos países, especialmente de Asia y África. Como Marva, de Omán, que espera que le desbloqueen las arterias: el ministerio de su país seleccionó este hospital por los índices de éxito. O Ju Laina, de Malasia, que trajo a su pequeña hija de dos años, Nurafiqa, a que le hicieran una operación para remediar el agujero en su corazón.

A pesar de que las operaciones son muy baratas, el Narayana Hrudayalaya es también un "buen negocio". "Se puede hacer una buena obra y aún así ser muy rentable", asegura Shetty. Tanto, que está planeando hacer 100 hospitales de bajo coste en India de entre 300 y 500 camas. ¿Y por qué no lo hace el Gobierno? "Porque no tiene la flexibilidad para innovar", asegura.

En cuanto a la calidad, los expertos y diferentes estudios confirman que no se ha visto afectada, sino al contrario: con tantas cirugías cada doctor del medio centenar que opera en el hospital se especializa en un tipo. "He hecho esto tantas veces que podría hacerlo con los ojos cerrados", bromea el doctor Praveen mientras sutura una vena del corazón de un paciente.

Así, el Narayana Hrudayalaya está cubriendo una gran necesidad en India. Como la mayoría de los asiáticos, los indios son tres veces más vulnerables a los ataques cardiacos, asegura el especialista. Unos 2,5 millones de personas necesitarían ser operadas del corazón al año en este país y solo se efectúan 90.000 intervenciones de este tipo, sobre todo por falta de recursos.

"Hacerme la operación que me permitió sobrevivir me costó vender la mitad de mi tierra", explica Jyotish Sardar en una sala compartida por decenas de personas en recuperación. Aún así fue mucho más barato que en cualquier otro de los hospitales de los que consultó, asegura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de febrero de 2011