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"En el 'Alakrana' vi la muerte varias veces"

El testimonio del engrasador del atunero vasco arranca en la Audiencia Nacional el juicio por el secuestro

Recibió amenazas constantes, culatazos y vivió junto a sus compañeros la agonía que les producían los disparos que durante la noche realizaban los piratas que les secuestraron para intimidarlos. Gaizka Iturbe, engrasador del atunero vasco Alakrana, trazó ayer un relato desgarrador de los 47 días que permaneció secuestrado el barco en aguas del océano Índico en octubre de 2009. "Vi la muerte varias veces", sentenció entre lágrimas durante su testimonio.

Iturbe fue el primero de los 16 marineros gallegos y vascos en declarar en el juicio que ayer se inició en la Audiencia Nacional contra dos de los presuntos piratas somalíes, Abdu Willy y Raageggesey Adji Haman, que fueron detenidos durante el secuestro. Como novedad, el juicio comenzó con la prueba testifical anticipada -lo habitual es que declaren primero los acusados- para no interferir en la temporada de faena de los pescadores. El señalamiento estaba previsto para el 6 de junio. Iturbe detalló entre sollozos y con la voz entrecortada la crueldad que exhibieron los 15 piratas. El objetivo: amedrentar a los 36 marineros que formaban la tripulación. "Un señor con un bazoca cargó el arma y nos disparó por encima de la cabeza. Cuando terminó, subió otro [a la proa] y volvió a hacer lo mismo con una ametralladora de trípode", relató Iturbe.

"Amenazaron con matarnos de tres en tres si no pagaba el Gobierno"

Mientras el engrasador recordaba la secuencia, los detenidos guardaban silencio en la sala. El marinero les reconoció como dos de los secuestradores, y lo argumentó con una anécdota. "Supimos que Abdu Willy tenía un hermano entre los piratas porque le daba órdenes".

El fiscal pide 220 años de cárcel para cada uno de los acusados por 36 delitos de detención ilegal, y uno de robo con violencia, intimidación y uso de armas. Los presuntos piratas declararán la próxima semana.

Los captores, recordó el marinero, bebían alcohol a menudo y llevaban en el móvil fotos de Osama Bin Laden. Y constantemente les amenazaban. Les pedían que llamasen a sus familiares para despedirse. "Si el Gobierno español no cumple, os mataremos de tres en tres", les decían. "Había compañeros que lloraban, otros nos quedábamos en blanco", señaló Iturbe durante su declaración.

El marinero recordó el episodio del buque Ariana, que fue apresado por piratas durante siete meses y que se acercó al Alakrana para conseguir combustible. En esta embarcación, de pabellón griego, viajaba un bebé, que murió de hambre, y una niña de 14 años, que fue violada.

"El secuestro me ha destrozado la vida", concluyó el engrasador. El marinero destacó resignado que, pese al trance emocional y a la ansiedad que le generó el suceso, tuvo que pedir el alta médica. "Hay que ganarse las alubias", dijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de enero de 2011