Jiménez no ve una salida para el conflicto del Sáhara "a corto plazo"

La ministra defiende en Nueva York un acuerdo entre las partes "cualquiera que sea"

España es partidaria de que no se imponga ni a Marruecos ni al Frente Polisario una solución para lanzar las negociaciones que pongan fin a tres décadas de conflicto en el Sáhara Occidental. "Lo importante es que las partes vayan acercando posiciones", reiteró la ministra de Asuntos Exteriores y Cooperación, Trinidad Jiménez, tras entrevistarse ayer en Nueva York con el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon.

Jiménez admitió que "es difícil pensar que se pueda encontrar una solución a corto plazo" que rompa con el impasse actual. Por eso, insistió en que la manera de afrontar el proceso es ayudar desde una actitud constructiva. "Lo importante es que se llegue a un acuerdo. Cualquiera que sea, pero que sea fruto del acuerdo entre las partes", reiteró. "Debemos poner todos lo mejor de nosotros".

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Antes de ver a Ban, la jefa de la diplomacia española se reunió con el enviado especial de la ONU para el Sáhara, Christopher Ross. El pasado fin de semana se celebró la quinta ronda de conversaciones entre las partes, que acabó después de tres con el único compromiso de celebrar un sexto encuentro en marzo para desarrollar ideas concretas. A Ross "le veo con ganas, aunque cauto", admitió Jiménez.

La negociación entre Marruecos y el Frente Polisario no terminan de arrancar. "Cada parte sigue rechazando las propuestas de la otra", indicó el diplomático estadounidense tras la quinta ronda. Rabat defiende que la autonomía es la única base posible para discutir. El Polisario reitera que la salida debe pasar por un referéndum, que incluya la opción de la independencia.

Ross busca dar un impulso al proceso con estos encuentros informales periódicos, y lograr así salir del estancamiento. Jiménez, por su parte, plantea que se apuntale ese clima de diálogo con una mayor contribución del Grupo de Amigos (EE UU, Rusia, Francia, Reino Unido y España), para asistir en el logro de una solución justa y duradera.

"Esperamos que, con la posibilidad que hay en estas reuniones de discutir las iniciativas de una y otra parte, al final se pueda intentar acercar posiciones", remachó la ministra, tras presentar tanto a Ross como a Ban la idea de elevar a nivel ministerial las reuniones del Grupo de Amigos. "Aún no hemos tomado una decisión, porque debemos ver antes si estamos listos", concluyó.

Jiménez arrancó la jornada de trabajo en Nueva York, en la que es su primera visita a la ONU como ministra de Exteriores, con un desayuno con la responsable de ONU Mujeres, la chilena Michelle Bachelet. Y abordó con Ban la candidatura de su antecesor, Miguel Ángel Moratinos, a la dirección general de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Ban "tiene un gran aprecio por él [Moratinos] y cree que es un buen candidato, por su experiencia", indicó la ministra, aunque recordó que la decisión compete a los países miembros. Hasta ahora hay cuatro aspirantes al puesto; entre ellos el brasileño José Graziano da Silva. La elección será este verano.

La ministra viajó después a Washington, donde se entrevistará hoy con la secretaria de Estado, Hillary Clinton.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0025, 25 de enero de 2011.

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