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Mas recorta 4.000 millones para salvar el déficit de Cataluña

La Generalitat pide mil millones que le debe el Estado tras la amenaza del Gobierno

El Gobierno catalán está dispuesto a apretarse el cinturón en serio. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, anunció ayer en el Parlamento catalán que la situación de las finanzas públicas es tan grave que el ejecutivo no solo no aumentará su presupuesto para este año sino que lo recortará alrededor del 10% (4.000 millones si se aplica a los casi 40.000 de 2010). La Generalitat necesita 11.000 millones de euros para llenar la caja este ejercicio. "La situación de las finanzas lo requiere y lo exige de forma perentoria", argumentó. Mas anunció el recorte -que la semana que viene hará público el consejero de Economía, Andreu Mas-Colell- durante el rifirrafe que mantuvo con el jefe de la oposición, el socialista Joaquim Nadal, en el pleno en que dio cuenta de la estructura de su Gobierno.

El presidente afea al tripartito no haber llegado ni al 50% del objetivo de déficit

El presidente de la Generalitat ha responsabilizado en los últimos dos días tanto al Gobierno tripartito como al Ejecutivo central del actual estado de las finanzas catalanas. Y más ante las amenazas del secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, de que no permitirá nuevas emisiones de deuda de la Generalitat si no cumple los objetivos de déficit. Estos pasaban por cerrar 2010 con un tope del 2,4%, que la Generalitat rebasó ampliamente al registrar un 3,6%. La idea del Ejecutivo catalán, que ahora dispone de tesorería para afrontar los pagos de solo dos meses, era obtener dinero con nuevas emisiones de deuda durante este primer trimestre, para lo que ya ha tanteado a varias entidades bancarias.

La Generalitat, dijo ayer Mas, afronta una situación difícil y trabajará para "estabilizar las finanzas", tomando decisiones "que no serán fáciles" pese a que la responsabilidad, insistió, no es suya. "Es de otros", aseguró, y reprochó que el pasado 14 de noviembre el tripartito presentara unas cuentas en el Consejo de Política Fiscal y Financiera en las que se comprometía a cumplir con los objetivos de déficit pactados cuando en realidad no llegó ni a alcanzar el 50% de esos compromisos. "No pueden mirar hacia otro lado, deben ser conscientes de cuál es la realidad, la saben", espetó Mas a las filas socialistas.

Tal es la gravedad que advierte el presidente catalán que pidió ayuda al resto de partidos, tanto para remontar como para negociar con el Gobierno central. "Debemos remar todos en la misma dirección", subrayó, rebajando el glamour de sus metáforas marineras.

El presidente de la Generalitat reveló, además, que el Gobierno de Zapatero incumple el acuerdo de financiación alcanzado en 2009 al no aportar los 1.000 millones correspondientes al fondo de competitividad, que está vinculado a la productividad de Cataluña y tiene por objetivo garantizar la convergencia en la financiación per cápita. Antes de que entrara en vigor el nuevo sistema de financiación, Cataluña estaba por encima de la media de las comunidades autónomas cuando aún no había realizado su contribución a la solidaridad regional, pero luego quedó por debajo. Para corregir ese efecto, se introdujo ese fondo. Mas tildó ayer el sistema de "ecuación diabólica".

"Madrid coloca el déficit en los demás, que es algo muy fácil de hacer, y además te niega lo que te pertenece, con la excusa de que si lo ponen para Cataluña lo tienen que multiplicar para los demás y esto genera un mayor déficit del Estado", afirmó. "Fantástico", añadió. A Mas le molestó la postura del presidente del grupo socialista, Joaquim Nadal, que le acusó de "fabricar conflictos" y le emplazó a "no eludir responsabilidades". Nadal le preguntó incluso si existen testigos de las "embestidas" de las que el martes habló el portavoz del Gobierno catalán. "¿Ha habido algún contacto bilateral que acredite estas embestidas?", le preguntó Nadal.

En el turno de réplica, Mas desveló también que el conflicto ha originado un encuentro "discreto", el miércoles pasado, de su consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, con Carlos Ocaña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de enero de 2011