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La Academia investiga un posible intento de compra de votos

En la gala de los premios Gaudí parece que cueste que el cine catalán sea el único protagonista. Si el año pasado la gala se vio empañada por la huelga de salas en protesta por la ley del cine catalán, ayer la noticia saltó por la mañana cuando empezó a correr por Internet un mensaje anónimo en el que se acusaba a la Productora Kaplan de haber intentado comprar votos para conseguir nominaciones para su película, Uruguay, de la que ha sido imposible recabar datos de audiencia o estreno pese a los reiteradas peticiones realizadas a la compañía.

El triunfo indiscutible de Pa Negre no dejó lugar a dudas, pero el caso Kaplan preocupó a los académicos, por lo que la Academia del Cine Catalán, organizadora de la gala, les mandó ayer mismo una carta en la que les informaba de que conocían la denuncia y tiene abierto "un expediente informativo interno" al respecto, y que hará públicas las conclusiones cuando finalice la investigación ya que no han podido comprobar aún la veracidad de las acusaciones.

El mensaje denunciaba que esta productora catalana, propiedad de Salomón Shang, que también gestiona los cines Casablanca, había exigido a sus colaboradores que se hicieran miembros de la academia para lo que les abonaba las primeras cuotas e incluso se ofrecía para "inflar" algún currículo que no cumplía con los requisitos exigidos. Después, se pedía a estos nuevos académicos que votaran las películas de Producciones Kaplan y ninguna otra para facilitar la nominación. El mensaje iba acompañado de una carpeta comprimida con la copia de numerosos correos electrónicos supuestamente enviados desde la productora que "probaban" lo denunciado, ya que en los mismos incluso algún interlocutor se preguntaba si no se tenía que ser "más discreto". Este diario intentó ayer sin éxito contactar con un responsable de Producciones Kaplan para conocer su versión.

Según fuentes de la junta directiva de la academia, se han extremado todas las medidas de control y "la alta participación de los votantes en esta edición hace prácticamente imposible la concertación pactada del voto".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de enero de 2011