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Reportaje:

Burbuja 'puntocom', ¿segunda parte?

Las inversiones desmesuradas en Facebook, Twitter, Groupon o Zynga generan temor a una nueva crisis en compañías de Internet

Las comparaciones son odiosas, pero ideales para entender situaciones inverosímiles como las que se están produciendo en Internet. Por ejemplo: Facebook vale hoy 11 veces más que la capitalización bursátil de Iberia o un 52% más que la de Repsol YPF. También supera al BBVA, Boeing y Nokia. Twitter se embolsó 200 millones de dólares de inversión de una tacada en diciembre, casi 10 veces más de lo que Google recibió en sus cuatro primeros años. Y a Groupon, web de descuentos fundada por un estudiante de música convertido en emprendedor, le han inyectado esta semana 950 millones de dólares, lo que deja su valoración en 4.750 millones (3.700 millones de euros), un 30% superior al presupuesto del Ministerio de Educación español para este año.

Alegría compradora pese a valoraciones infladas y modelos de negocio por cocinar

Facebook ya supera en Bolsa el valor de grupos como BBVA, Boeing o Nokia

Cabría pensar que esto es normal si solo ocurriera con las grandes redes sociales y webs de comercio electrónico. Pero la realidad es que firmas de Internet de todo tipo se están llevando inversiones desmesuradas. En los 15 días que van de año se han producido 35 operaciones por un valor de 1.250 millones de dólares, en especial en EE UU y Reino Unido. Y hay de todo. Desde una aplicación para el iPhone para compartir fotos de comida que se ha ganado tres millones de dólares hasta una start-up de pagos con móvil, Square, que recibió casi 30. Una lluvia de dinero que, según muchos analistas, presagia algo más temido para 2011: la salida a Bolsa de decenas de empresas de Internet.

"Antes de salir a Bolsa hay que crear un proyecto sólido, con cifras públicas y referenciadas. De lo contrario, se crean burbujas. Y ya no son tiempos de colocar en el mercado empresas basadas en expectativas. El inversor quiere verdades", dice Christopher Pommerening, cofundador de Active Capital Partners, una de las primeras entidades que invirtió en la española BuyVip, adquirida en octubre por Amazon.

Pommerening prefiere quitar hierro al asunto con el ejemplo de LinkedIn, la red social profesional creada en 2003 que lleva años creciendo paso a paso y cuenta con 85 millones de miembros. Saldrá a Bolsa en unos meses y ha contratado a JP Morgan, Bank of America y Morgan Stanley para gestionar la OPV. "LinkedIn ha esperado a ser un negocio robusto y rentable y no defraudará", dice.

Pero el problema apunta al resto de compañías de Internet que, como Facebook, han adquirido una elevadísima valoración en un corto periodo de tiempo. Los 500 millones de dólares que Goldman Sachs y el fondo ruso DST han pagado por un trozo de la red social, disparando su valor de 1.000 millones de dólares a 50.000 en cuatro años, han generando una temida sensación de déjà vu entre inversores y analistas. Rememoran lo que ocurrió entre 1998 y 2001, cuando el Nasdaq se convirtió en un bingo planetario en el que hasta las amas de casa apostaban en empresas puntocom.

Sin ingresos sólidos detrás, miles de firmas de Internet quebraron y 5.000 billones de dólares se esfumaron del Nasdaq arrastrando a la economía mundial a una breve recesión. En España, el pinchazo de la burbuja lo protagonizó Terra, que en 2000 compró el portal Lycos por 2,3 billones de las antiguas pesetas para venderlo luego por un ridículo 0,8% de lo pagado.

A diferencia de hace 10 años, cuando las puntocom reventaban en el parqué creando un efecto dominó, las participaciones se venden hoy como caramelos en mercados secundarios, donde entidades e inversores privados buscan fortuna. Y lo que preocupa es que Facebook, Twitter, Zynga, LivingSocial o Groupon, cuyos datos financieros son pura especulación, estén recibiendo cantidades irracionales de dinero; que bancos como Goldman especulen con sus participaciones, y que, de producirse salidas a Bolsa este año, acaben en completo fiasco.

"En lo que a redes sociales se refiere, no se está invirtiendo en resultados, sino en potencial. Pero la diferencia es que hay más parámetros para demostrarlo. La eficacia de la publicidad en Facebook o en Twitter y su poder de recomendación es impresionante. Y el futuro del marketing pasa por ahí", asegura Pommerening.

Otros no piensan igual. Fred Wilson, de Union Square Ventures, accionistas en Twitter, Foursquare o Tumblr, reconoce en su blog que la competencia por los chollos está enloqueciendo a los inversores privados. "Si solo se estuvieran disparando las valoraciones, no me preocuparía tanto. El problema es que grandes acuerdos de entre 5 y 15 millones de dólares se están cerrando en días sin apenas contrastar datos", dice, a la vez que absuelve a Facebook de sospechas. "Todo el mundo sabe que es un ganador".

Hasta Bono, el cantante de U2, se ha hecho accionista del negocio de Zuckerberg (posee un 1,5% a través de la entidad Elevation Partners). Aunque Facebook no parece que vaya a salir a Bolsa este año, ya ha levantado el recelo del regulador bursátil de EE UU, la SEC, por, supuestamente, saltarse las reglas para evitar publicar datos sobre cuánto gana o deja de ganar. JP Morgan calcula que solo genera cuatro dólares por visitante, lejos de los 24 de Google o los 189 de Amazon. Pero solo es una estimación. E igual ocurre con Twitter, Zynga o LinkedIn: sus cifras de facturación y rentabilidad son puras divagaciones.

Rafael Casado, quien vivió la anterior crisis de las puntocom al frente de Terra y hoy lidera la start-up Tooio, asegura que cualquier comparación con la situación de 2000 es infundada. "Hace 10 años no existían empresas con 600 millones de usuarios". Y define las webs de descuentos como Groupon y LivingSocial, también en el punto de mira, como un negocio redondo. "Están llevando la publicidad local, un sector muy mal servido por canales tradicionales como Yelp o Páginas Amarillas, al mundo digital. Groupon es una idea gigantesca".

Quizá por eso rechazaron la oferta de compra de Google por 6.000 millones de dólares, casi seis veces más de lo que les costó YouTube en su momento. Groupon, con sede en Chicago, ofrece ofertas diarias de negocios locales, desde tiendas de ropa hasta restaurantes, en ciudades de 150 países. Algunas fuentes sitúan sus ingresos de 2010 en 2.000 millones de dólares y lo definen como el "próximo gran negocio tras Google". En pleno auge, ha comprado competidores en Israel (Grouper), Sudáfrica (Twangoo) e India (SoSasta), y le han surgido clones en España (Oooferton) y Francia (Bon-Privé). Pero la duda es la misma: ¿es un negocio tan sólido como venden sus inversores? ¿Aguantará la salida a Bolsa?

Zynga, creadores de Farmville, tampoco se libra de las especulaciones. Su valoración se ha disparado a los 5.500 millones de dólares, más que el gigante del sector Electronic Arts. Y Quora, una web de preguntas y respuestas fundada por el anterior director técnico de Facebook, se está convirtiendo en el último fenómeno online, al que ya adjudican un valor de 86 millones de dólares.

A las valoraciones infladas y modelos de negocio por cocinar se une la excesiva alegría en la compra de firmas de tecnología en una economía aún en fase de recuperación en EE UU y Europa. En 2010, JP Morgan contabilizó casi siete operaciones de compra por mes. La semana pasada, Skype se hizo con el servicio de vídeo Qik, Salesforce compró la firma de comunicación online Dimdim y Sourcefire, dedicada a la seguridad en Internet, adquirió Immunet. En total, 152 millones de dólares en solo tres operaciones.

Si a ello añadimos los nuevos fondos que firmas de capital riesgo están creando para apostar por más puntocom, como el de 177 millones de euros cerrado el martes por la alemana

Holtzbrinck Ventures (curiosamente, inversores en Groupon), el resultado es una fiebre inversora en la que las cifras pierden su significado.

Está por ver si valoraciones y próximas salidas a Bolsa se indigestan o no. Por comparar a la inversa, falta aún un buen trecho para que Facebook, Twitter, Groupon y sus discípulos igualen en valor a Apple, Microsoft, Google o Amazon; las dos primeras, por encima de los 300.000 millones de dólares de capitalización. Pase lo que pase, algo es seguro: lo digital ya vale más que lo físico.

Los grandes chollos

Las últimas inversiones en firmas de Internet levantan sospechas sobre sus desmesuradas valoraciones. Los chollos más buscados son:

- Facebook: supera los 600 millones de usuarios. La inversión de Goldman Sachs y el fondo ruso DST valora la red social en 50.000 millones de dólares, 50 veces más que hace cuatro años. Se estima que ingresó 2.000 millones de dólares en 2010.

- Twitter: vale 4.100 millones de dólares y podría haber ingresado más de 150 millones en publicidad el año pasado. Cuenta con 160 millones de personas registradas.

- LinkedIn: con 85 millones de cuentas, su valoración se sitúa en los 2.200 millones de dólares. Saldrá a Bolsa en 2011.

- Zynga: cuenta con 80 millones de jugadores y está valorada en 5.500 millones de dólares. Se especula con su posible salida a Bolsa este año.

- Groupon: con 12 millones de registros, ha cerrado esta semana una inversión de 950 millones de dólares, operación que sitúa su valoración en 4.750 millones de dólares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 16 de enero de 2011

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