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Entrevista:INIESTA Y XAVI | Centrocampistas del Barça y de la selección | Triplete azulgrana en el Balón de Oro

"El mejor del mundo es Leo, no hay color"

Los dos llegaron siendo niños a La Masia y adolescentes al primer equipo del Barcelona. Xavi Hernández (Terrassa, Barcelona; 30 años) y Andrés Iniesta, (Fuentealbilla, Albacete; 26 años) lucharon por un sueño y lo alcanzaron sobradamente. Consiguieron subir al primer equipo del Barcelona, y juntos han ganado todo lo que un futbolista de élite puede ganar -incluido el Mundial de Sudáfrica - y algo más: el respeto de profesionales y aficionados. Los dos saben que el camino hasta Zúrich ha sido complicado pero no olvidan que no caminaron solos. En esta conversación, que empieza el jueves, en la ciudad deportiva de Joan Gamper, y terminó ayer, en el Palacio de Congresos de Zúrich, los dos hablaron de fútbol, de los héroes invisibles que les dieron la mano para ayudarles a llegar donde hoy están: en la cima del fútbol mundial. Junto a Leo Messi, el sorprendente ganador del Balón de Oro, un producto peculiar y definitivo de la inagotable cantera del Barcelona que pocos honran como lo han hecho Xavi e Iniesta. Representando también a toda una generación de futbolistas españoles, esos que el año 2010 fueron los mejores.

Xavi: "Messi es un espectáculo. Se la juega y no le paras. Y es solidario"

Iniesta: "Los premios individuales en un deporte colectivo siempre son injustos"

Iniesta: "No me olvido de la gente de La Masia. Me hicieron como soy ahora"

Xavi: "Eres el mejor amigo que he tenido en un campo de fútbol. Tú y Messi"

Xavi: "Hemos sufrido. Entre todos hemos hecho la revolución de los bajitos"

Iniesta: "La Eurocopa nos ayudó. Ya nadie dice que no podemos jugar juntos"

EL PAÍS. Los dos insisten en que este premio a tres jugadores del Barça no es suyo, que les supera.

Xavi. Es que es verdad, es un premio a la filosofía del Barça, nosotros somos alumnos de esta escuela y es un orgullo vivir estos momentos, pero somos tres nominados y en verdad, ¡hay tanta gente detrás de este premio!, tanta gente que trabaja y ha trabajado para dar cuerpo a esta manera de entender el juego. Entrenadores, preparadores físicos...

Iniesta. Este premio es de todos, de los compañeros, de la gente que nos ayudó a crecer, de las señoras que nos daban de comer, de nuestros compañeros, de los entrenadores que hemos tenido...

X. El otro día lo pensaba: yo tuve a Asensi, Niko Milenkovic, Vila durante cinco años, Gonzalvo, Benaiges... ¡Me enseñaron tanto! Con Vila estuve más tiempo. Me decía que había muchos futbolistas que se iban a ganar la vida en Primera, pero que jugar en el Barcelona era otra cosa. Vila me enseñó a hacer el cambio de juego largo, porque yo solo jugaba en corto. Recuerdo que hacíamos ejercicios de control orientado y nos decía: "Ya veréis cuando lleguéis a Primera, no tendréis tiempo a pensar". El primer día que me entrené con los mayores me acordé de él. ¡Qué razón tenía!

I. Es que deben pensar: ¿Cómo es posible que jueguen todos de la misma manera? ¡Nos han educado así! Como futbolistas y como personas. Hay algo que aportas tú, claro, cada uno nace con sus cosas, pero en el Barcelona te ayudan a mejorarlas. Si no mejoras cada día, los que vienen de fuera o de atrás te sacan. Ese es el gran mérito, una manera de jugar, pero luego hay mucho trabajo de enseñanza. Interpretar el juego, saber dónde la tienes que dar... Yo tuve a Ursicinio López, a Pedraza, Rojo, Costa, Alomar Gonzalvo... Ellos me hicieron como soy ahora. Pero yo no me olvido de la gente de La Masia, de las cocineras, que siempre estaba pendientes de mí... ¡Hay tanta gente que ha trabajado para que estemos aquí!

X. Tú tienes una manera de jugar de niño y te ayudan a darle sentido. A veces creo que jugamos como cuando éramos pequeños. Yo en la plaza del Progrés, donde jugaba de niño, ya hacía cosas que hago ahora, pero si no me hubieran ayudado no las podría hacer en un Mundial. ¡Yo hacía paredes con los árboles en la plaza!

I. ¿Con árboles?

X. Sí, pero el problema es que el cabrón del árbol no me la devolvía siempre... (Ríen) Por eso es el premio a la filosofía de un club y a todos los que la han hecho posible. Desde Cruyff. Hace 30 años que queremos jugar de esta manera, el fútbol ha evolucionado con un entrenador que es la hostia y ahora se ven los frutos. El Balón de Oro es para esa filosofía. El premio es para una idea. Somos hijos de un sistema, de una filosofía. Por segunda vez en la historia los tres primeros son del mismo equipo. Ya se lo dieron al Milan de Sacchi, como ahora se lo han dado al Barça de Guardiola.

I. Yo tengo muy pocos recuerdos de aquel equipo, lo que voy viendo por la tele...

X. Yo me acuerdo del 5-0 al Madrid. Ya me caían bien de pequeños, jejeje. Aquel era un equipazo. ¡Una fuerza! Gullit, Van Basten, Rijkaard, ¡que tenía una potencia! Pero tenían mucha calidad. Me gustaban Donadoni, Ancelotti, Baresi. Se lo dieron a los tres holandeses, como ahora nos han llamado a nosotros, como podían haber llamado a Puyol, Piqué, Pedrito... Yo me alegro muchísimo de que hayamos estado tres del Barça en el podio.

I. La verdad es que no está muy claro el criterio. El mejor del mundo es Leo. No hay color, vamos. Es el mejor de largo.

X. Es un espectáculo. Antes, de diez le salían cuatro, ahora se la juega en el momento justo y no le paras. Tiene gol, es solidario...

I. Escoge cada vez mejor.

X. En eso Pep ha hecho mucho, con Leo y con todos. Él lo tiene todo para ser el mejor, pero sabe cómo hacerlo y en eso Pep ha colaborado mucho. El premio es injusto, partiendo de la base de que vota igual Senegal o Fiyi que Francia, Inglaterra o Alemania. Y no hay la misma información. Entonces, no sé, es muy relativo. El otro día vi un reportaje de los que no tienen el Balón de Oro y flipas el nivel. ¡Baresi no lo tiene!

I. La verdad... Es muy relativo. Lo único claro es que el mejor es Leo. Los premios individuales en un deporte colectivo siempre son injustos, tendrían que darlos por posiciones. Estoy feliz... ¿Pero tú? Lo tuyo tiene un mérito tremendo. Lo has demostrado durante 550 partidos con el Barça. Eso es impresionante. No se trata de que has jugado muchos, es a qué nivel los has jugado. ¿No podrían habernos dado tres premios?

X. Más pequeñitos.

I. Pero es verdad. Estamos aquí porque jugamos en el Barça y hemos ganado el Mundial con España...

X. El año del Mundial es evidente que marca mucho. Y tú jugaste a un nivel espectacular, metiste goles... El de la final, la reventaste, máquina. En el campo sabía que estabas jugando muy bien, porque eso lo sé, cuando estás a gusto. Además, te salen todas... Pero viéndolo por la tele, ¿tú sabes cómo jugaste aquel día? Venías al medio a buscarla, estabas en todos sitios. No perdiste una pelota.

I. Estábamos a gusto. No, eso se nota. Me acuerdo que me dijiste: "Te merecías el gol".

X. Lo habías pasado muy mal. Eso solo lo sabe uno mismo. Ahora miras atrás y hay tanto bueno... Pero recuerdo momentos muy duros. Y tú tuviste un momento muy malo cuando te lesionaste. Pero saliste adelante. Y ganamos. Ganar lo da todo. Y el gol... Tú has metido un gol en una final del Mundial. Pero no debe ser solo por eso, porque si no está Iker....

I. Bueno, pero lo podía haber metido cualquiera.

X. ¡Pero lo metiste tú!

I. Eso sí, ves, lo metí yo.

X. Sí (ríe). Es que meter un gol en la final del Mundial es lo que tiene: lo puedes marcar hasta tú (mira al periodista y se ríe). Pero yo solo conozco a uno y ese eres tú.

I. Eso también es injusto. Siempre se premia a los que meten goles, a los delanteros. Muy pocas veces se le ha dado a un portero, una vez creo [a Yashin en 1963]. Y el Mundial de Iker fue excepcional. Es que tenemos la suerte de haber coincidido con Pep en el Barcelona, con Luis y Del Bosque en la selección.

X. Sí, eso es verdad. La gente ve el gol, el regate. Hay muy poca gente que entienda. Por ejemplo, a Sergio [Busquets] no se le valora todo lo que es capaz de hacer. Es una pasada. Y Del Bosque lo supo, porque le gusta este fútbol. Sí, está ahí, no regatea, casi no mete goles, no hace bicicletas... ¡Pero cómo juega! Ah, sí, está ahí, pero yo voy a votar a ver quién hace el uno contra uno, pero el trabajo... Busquets es que lo hace todo bien. Es la esencia de este Barça, porque es obrero y tiene clase. Le da igual una cobertura, que te la da de primeras y piensas, ¡cómo me ha visto, es imposible!

I. Busi muchas veces juega tan rápido que no me puedo creer que vea la jugada tan pronto.

X. Sí, es verdad. Poca gente ve el fútbol como él. Pero anda que tú... Tienes juego colectivo, no pierdes la pelota, le das dinamismo al juego. Estás tocando en corto ¡y de golpe haces zas! Arrancas y desequilibras, y nos has metido dentro del área, o das el pase decisivo.

I. No, tú pases no sueles dar.

X. (Ríe a carcajadas) ¡Qué burro! No, en serio, el fútbol es como el ajedrez, o te comes un peón o no creas superioridad. Y tú te zampas tres de golpe, como Leo. Yo doy una vueltecita, un control orientado, pero tú metes la directa y ya estás en el área. De verdad, lo mío no tiene mérito. ¡Vosotros encaráis, y os vais a por ellos! Yo solo elijo y me aprovecho de vosotros, pero sin vosotros no hay pase. Siempre encontráis la salida.

I. Es hacer lo que tienes que hacer. Pero es una cuestión de responsabilidad.

X. Yo sé que no puedo perder la pelota. Porque sé que si mi equipo no tiene la pelota no juego. Si la pierdo sufro. Lo llevo metido. ¡Y he perdido muchas! Todavía me acuerdo de la que le di a Zidane, en la Copa de Europa. Terminó en gol, Raúl la metió por la escuadra. Es la responsabilidad de hacerlo bien. Yo para hacerlo mal paso, hay gente irresponsable. Yo no soy así. Yo, si juego, quiero que la gente diga que lo has hecho bien. De hacerlo bien no te cansas, porque ganas.

I. Es verdad. Yo hay días que salgo y la gente te dice, felicidades, "¡qué bien habéis jugado!", pero yo he fallado dos pases y solo tienes esos dos pases. Esa responsabilidad de no fallar nunca...

X. Eres perfeccionista. Siempre puedes mejorar. Esto lo sabemos desde niños. Hay que hacerlo bien al 100%.

I. Y por eso, cuando todo el mundo se cree que lo has hecho muy bien, tú te vas a casa con las dos mierdas de pases. Y deben preguntarse, "¿a este qué le pasa?".

EL PAÍS. ¿Ustedes hablan poco en el campo o lo parece?

X. Hablamos... Bueno, no mucho. El otro día me dijiste "dámela por delante y así ya encaramos". Depende del día. Llevamos muchos años juntos y lo entendemos igual. Eres el mejor amigo que he tenido en un campo de fútbol. Tú y Messi. Él sabe que cuando yo la tengo y cuando la tiene él le he de dar una salida. Casi no hemos de hablar.

I. Hablamos dependiendo del partido. Hay días que solo nos la pasamos.

X. Contra el Madrid, por ejemplo. Sí, hay días que no hablamos, nos la pasamos.

I. Pero no solo en los partidos. Yo tengo la sensación de estar disfrutando una barbaridad. Hay entrenamientos en los que luego te vas a casa feliz, disfrutando al máximo del fútbol. Yo quiero salir al campo, correr, presionar para tener nosotros la pelota. Lo haré hasta que no pueda más. Es que no siempre esto es así, y pienso disfrutarlo hasta que me echen.

X. Hemos sufrido mucho. Los bajitos no servían y ahora... Ganar lo cambia todo. Antes solo podía jugar un pequeño y ahora si juegan cuatro mejor. Villa, Messi, Pedro... los cinco más adelantados del Barça no pasamos de 1,70 metros. Celebro que haya gente que decidiera ponernos juntos. Entre todos hemos hecho la revolución de los bajitos.

I. La Eurocopa nos ayudó, hemos luchado contra eso, contra que no podíamos jugar juntos. A partir de entonces ya nadie dijo nada.

X. Por suerte el talento supera lo físico. Si no, no es fútbol. Si gana el físico, malo. La gente no se divierte. Sí, ganas, pero la gente del Barcelona quiere divertirse. Y se están divirtiendo ellos y nosotros. Para mí es un tremendo honor saber que [los tres finalistas al Balón de Oro] somos tres jugadores del mismo equipo, como hizo el Milan. Eso es lo más importante. Porque yo miro la lista y pienso 'cómo voy a estar ahí yo'. Pero pienso que el Barça se lo merece.

I. El premio nos lo han dado a todos: se lo han dado al Barça. Mira el equipo del año, hay más de medio Barça. Y los que no están, podrían estar perfectamente. Yo, con salir en la foto, tenía bastante.

X. Me lo dicen hace diez años y no me lo creo. Esto era impensable. Lo que nos está pasando es muy bonito. Tengo la suerte de jugar con los mejores. Por eso, siempre podré decir que estaba en Zúrich el día que al Barça le dieron el Balón de Oro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de enero de 2011