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Moratinos pugnará por dirigir la FAO con un ex ministro de Lula

España, Brasil, Indonesia e Irak se disputan la agencia de la ONU contra el hambre

El ex ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, ha decidido presentar su candidatura a la dirección general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) , una de las principales agencias de la ONU, dedicada a la lucha contra el hambre y la malnutrición. Para sustituir al senegalés Jacques Diouf, su director en los últimos 17 años , Moratinos tendrá que imponerse a sus rivales en la conferencia prevista en junio en Roma, en la que participarán los 193 miembros de la organización.

"La competición está muy reñida, pero Moratinos tiene serias opciones", aseguran fuentes diplomáticas. Aunque el plazo de presentación de candidaturas no se cierra hasta el 31 de enero, ya se sabe que optan al puesto también Brasil, Irak e Indonesia. El competidor más duro, según las fuentes consultadas, es el brasileño José Graziano de Silva, que fue ministro de Seguridad Alimentaria en el primer Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y responsable de Fome Zero (Hambre Cero), el programa más emblemático del ex presidente brasileño.

Garziano fue el padre del programa 'Hambre Cero' del líder brasileño

España ha donado entre 25 y 40 millones anuales a la organización

Graziano era el claro favorito hasta la llegada de Moratinos; el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, incluso había prometido su apoyo a Lula el pasado verano, cuando aún ni siquiera había pensado en prescindir del entonces jefe de la diplomacia española. La remodelación de su Ejecutivo del pasado 20 de octubre cambió el panorama. Ahora Zapatero ha decidido respaldar las aspiraciones de su ex ministro, cuyo éxito compensaría la escasa representación de España en la cúpula de la ONU.

Graziano cuenta con el peso económico y político de Brasil, una potencia agrícola que ha logrado espectaculares avances en materia de seguridad alimentaria, y con su excelente currículo profesional: es doctor en Económicas y profesor de Economía Agrícola por la universidad de Campinas (Brasil), además de responsable de la FAO para América Latina y el Caribe desde marzo de 2006.

Algunas fuentes creen sin embargo que la FAO tiene ya suficientes técnicos de valía entre sus casi 4.000 empleados, y que lo que necesita para recuperar su prestigio y movilizar las ayudas de los Gobiernos en momentos de fuertes restricciones presupuestarias es un político con la agenda internacional de Moratinos. Además, muchos dudan de que Dilma Roussef, presidenta de Brasil desde el pasado día 1, ponga toda la carne en el asador por Graziano, cuya candidatura fue una apuesta personal de su predecesor, con quien mantiene una larga amistad.

Frente a la idea de que la dirección de la FAO corresponde a un país en desarrollo, Moratinos hará valer que España ha sido en los últimos años uno de sus principales contribuyentes, con donaciones voluntarias de entre 25 y 40 millones de euros al año, muy importantes para una organización cuyo presupuesto global ronda los 1.200 milones de euros.

El resultado es, no obstante, casi impredecible, dado el complejo sistema de elección. El ganador sale de sucesivas rondas en las que se elimina cada vez al aspirante menos votado. Eso supone que los votos latinoamericanos, asiáticos o árabes, que en primera votación se llevará previsiblemente el candidato de su bloque regional, podrían inclinar la balanza en favor de alguno de los que sigan en liza cuando el suyo sea eliminado.

Superado este ejercicio de diplomacia de bolillos, el vencedor iniciará su mandato en enero de 2012, por un periodo de cuatro años prorrogable por otros cuatro, hasta 2019 como máximo. La limitación del mandato de director general (los dos últimos han estado 34 años en total) es una de las reformas de la FAO pendientes de aplicar, pero no la única, pues en noviembre de 2009 se aprobó un plan de acción que supondrá una profunda renovación.

"El nuevo director, sea quien sea, deberá liderar un proceso de cambio y renovación para hacer de la FAO una organización moderna, menos burocrática y más ágil, eficaz y flexible para adaptarse rápidamente a los nuevos retos", advierte un buen conocedor de la agencia.

Además de las reformas internas, que pasan entre otros aspectos por "la profundización del proceso de descentralización, la introducción de la gestión basada en resultados y una nueva política de recursos humanos", el nuevo director se enfrentará al reto de "mejorar la imagen de la FAO, difundir sus logros y aumentar la sensibilidad social frente al drama del hambre", agrega ese experto.

Y ello en un contexto económico mundial dominado por los ajustes presupuestarios y la escalada en el precio de los productos básicos, que amenaza con nuevas crisis alimentarias.

Si el empeño de Moratinos tiene éxito -para lo que cuenta con el respaldo del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon-, será el español que llegue más alto en Naciones Unidas después de que Federico Mayor Zaragoza ocupara, entre 1987 y 1999, la dirección de Unicef.

La vicepresidenta segunda, Elena Salgado, pugnó sin éxito en 2006 por liderar la Organización Mundial de la Salud. Actualmente, Inés Alberdi dirige el Fondo de la ONU para las Mujeres (Unifem), y Joan Clos la agencia para el urbanismo (Habitat).

La nueva vida de los ex ministros

- Si Moratinos se convierte en director general de la FAO tendrá que renunciar a su escaño de diputado por Córdoba, pero no será el primer ex ministro socialista que deja la política activa tras salir del Gobierno. Tiene destacados precedentes:

- Pedro Solbes. Tras ceder la vicepresidencia económica a Elena Salgado, en abril de 2009, Solbes renunció a su escaño en septiembre del mismo año para incorporarse al European Financial Reporting Advisory Group, un organismo asesor de la Comisión Europea para el sector financiero. En septiembre pasado, el Fondo Monetario Internacional anunció su fichaje como miembro de su grupo asesor para Europa. También preside el foro empresarial de España y China.

- Jordi Sevilla. El ex ministro de Administraciones Públicas y miembro de Nueva Vía, la corriente que aupó a José Luis Rodríguez Zapatero a la secretaría general del PSOE, dejó el Congreso en septiembre de 2009 para convertirse en asesor de la firma PricewaterhouseCoopers España y ser profesor del Instituto de Empresa.

- César Antonio Molina, ex ministro de Cultura, y Bernat Soria, ex titular de Sanidad, dejaron en otoño de 2009 sus escaños por A Coruña y Alicante para reincorporarse a la Universidad Carlos III de Madrid, el primero, y al Centro Andaluz de Biología Molecular, el segundo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de enero de 2011

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