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PROGRAMAS

Un estudiante crea un test para código científico

En una nota en barrapunto.com, Castarco remitía a un artículo de Nature según el cual muchas de las simulaciones creadas por científicos con el objetivo de validar o refutar teorías acostumbran a tener errores en su código. Y aportaba su propia propuesta de una herramienta para ayudar a verificar código. "He desarrollado una nueva librería de testeo unitario (Unitarium4C) específicamente dedicada al código científico que pretende ayudar en esa tarea. (...). Si alguien se quiere unir al proyecto, está invitado".

Castarco es un estudiante de matemáticas e informática barcelonés, de 22 años. Se llama Andreu Correa. "La capacidad de programación es una habilidad lingüística que debe adquirirse tempranamente", comenta. La mayoría de científicos, sin embargo, se acerca al tema muy tarde y de forma muy superficial. "El problema reside en que programan código para sus investigaciones, por ejemplo una simulación, que a veces no es consistente". "La mala factura dificulta reseguir los pasos para verificarlo, un proceso que está en la base del método científico". Correa cita un caso, el programa empleado en 2006 para el cálculo de la estructura tridimensional de ciertas proteínas. Un simple cambio de signo hizo que algunas columnas de datos quedaran literalmente invertidas. La idea de Correa es crear una biblioteca de recursos informáticos que permita automatizar determinadas pruebas y la verificación parcial del código (sobre determinadas entradas y salidas de datos). La biblioteca trabaja sobre Linux y Mac -"No me he preocupado de que funcione sobre Windows"-, y el proyecto está abierto a la colaboración de otros informáticos.

El proyecto se entiende en el marco de su preocupación por las deficiencias del sistema educativo. En su opinión, el sistema no está tan pensado para "enseñar informática a los niños" como para introducirles en la ofimática, lo que prepara es más bien para ser oficinista mal pagado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de diciembre de 2010